Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Si continúas navegando, estás aceptando nuestra política de cookies. Pero puedes cambiar la configuración en cualquier momento. Más información

Aceptar

Hazte socio

Animales perdidos: cómo actuar

Actualidad noviembre 20, 2018

Animales perdidos: cómo actuar
En cualquier momento podemos encontrarnos a un animal desamparado. Nuestra actuación puede salvarle la vida y es imprescindible saber qué hacer para ayudarle.

Cualquiera de nosotros podría encontrarse a un animal desamparado: un gato asustado, un perro sin collar; a veces en el medio de la ciudad, otras veces en un parque o al borde de una autopista. Puede que se trate de un animal abandonado o de uno extraviado: en cualquiera de los casos, nuestra actuación puede salvarle la vida y por esto es imprescindible saber qué tenemos que hacer para ayudarle.

Primero de todo y especialmente en caso de que el animal se encuentre en un lugar peligroso, deberíamos intentar alejarlo del foco de la amenaza (ex: una calle transitada de coches) y permanecer cerca mientras contactamos con las autoridades. Si el animal no tiene una actitud agresiva o demasiado asustada, podemos acercarnos a él evitando los movimientos bruscos o repentinos. O podemos llamar su atención con comida o agua, intentando que se dirija o nos siga hacia un lugar más seguro.  

Si el animal se muestra agresivo, lo más recomendable es contactar directamente con las autoridades.

En general, como es fácil de imaginar, suele ser bastante más complicado acercarnos a un gato que a un perro: estos animales suelen asustarse con más facilidad en un lugar y en presencia de personas que no conocen, y pueden escaparse mucho más rápido. Por eso llevar siempre con nosotros algo de comida puede resultar un factor decisivo en estos casos.

Si el animal muestra una actitud tranquila, podemos intentar acariciarle y sujetarlo. Sobre todo en el caso de que se trate de un gato, es importante asegurarnos que no se pueda escapar invitándolo a meterse en una mochila/bolsa deportiva, en nuestro coche o, en general, en un lugar cerrado.

Llegados hasta aquí, lo mejor que pueda pasar es que el animal lleve una chapa identificativa que nos permita contactar rápidamente con su compañero humano. Si este no fuera el caso y las circunstancias nos lo permitieran, podemos decidir acercarlo a la clínica veterinaria, comisaría o protectora más cercana para que puedan comprobar gratuitamente si tiene microchip y así localizar a su familia.

Si el animal no está identificado o sencillamente si no tenemos la posibilidad  comprobar nosotros mismos que tenga microchip, tenemos que contactar con el Ayuntamiento o con la policía local ya que en España, la competencia para la recogida de animales abandonados es municipal.

En cualquier caso, sea quien sea quien que comprueba sus datos, es importante verificar todas las bases existentes y que pueden contener la información relativa al animal. Estas serían:

Archivo de la Comunidad Autónoma (en Catalunya por ejemplo hay dos: ANICOM y AIAC , Red Española (REIAC), Red Europea (EUROPETNET), Red Internacional (PETMAXX).

Si finalmente el animal no tiene microchip no quiere decir necesariamente que esté abandonado, también puede haber sido extraviado. En este caso, desafortunadamente, las posibilidades de localizar a su familia se reducen exponencialmente. Aun así podemos informar al Ayuntamiento donde lo hemos encontrado, contactar con los centros de acogida de la zona (normalmente quien pierde un animal tiene que avisar al Ayuntamiento y suele llamar para saber si en las protectoras han entrado ejemplares cuyas características corresponden a las de su perro o gato) o, hacer una foto al animal y colgar carteles por el barrio con los datos de la persona o centro que se están haciendo cargo de él.

Dicho esto, también hay que tener en cuenta que muchos ayuntamientos de España envían los animales abandonados o perdidos a perreras donde serán sacrificados transcurrido el plazo legal si nadie los reclama o no son dados en adopción. Así que en caso de enterarnos que este sea el destino del que hemos encontrado, podemos decidir hacernos cargo temporalmente de él, hasta que no aparezca su familia o un posible adoptante, o - ¿por qué no? – plantearnos la posibilidad de ofrecerle una nueva oportunidad acogiéndolo de manera definitiva en nuestra casa. En este caso lo más importante será ¡identificar como primera cosa al nuevo miembro de la familia! Ya hemos visto lo qué puede pasar cuando un animal no lleva microchip…

 

¿Quieres apoyar nuestro trabajo? Ayúdanos a seguir: HAZTE SOCIO

Colabora por tan sólo 1€ al mes: HAZTE TEAMER

Recibe nuestro newsletter: SUSCRÍBETE AQUÍ