Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Si continúas navegando, estás aceptando nuestra política de cookies. Pero puedes cambiar la configuración en cualquier momento. Más información

Aceptar

Hazte socio/a

La experiencia maravillosa de ser adoptante de dos gatos positivos en leucemia

Actualidad Barcelona, julio 16, 2019

La experiencia maravillosa de ser adoptante de dos gatos positivos en leucemia
Entrevistamos a Raül, un adoptante de gatos positivos en leucemia que rompe con los prejuicios de adoptar animales enfermos, los que pasan más desapercibidos en las protectoras.

¿Por qué decidiste adoptar un animal enfermo?

Hacía tiempo que quería adoptar un gato y cuando llegó el momento tuve claro que quería uno que no quisiera nadie. Sabía que muchos gatos se quedan sin familia adoptiva por ser demasiado mayores, así que quería ayudar. Recuerdo que entonces vi la foto de Witt en Facebook: un gato cojo y con solo un trozo de cola, que además era positivo en leucemia felina. Fue como si todo encajara, amor a primera vista.

Una vez que adoptaste a uno, decidiste adoptar otro. ¿Por qué?

Porque pensaba que a Witt le vendría bien un compañero de juegos, alguien de su especie con quien relacionarse. No sabía mucho de gatos pero pensaba que si normalmente viven en colonias, relacionarse entre ellos debía ser importante. Entonces apareció Miles, que también era leucémico, y Witt y yo fuimos la familia de adopción perfecta. Cuando los veo jugar, acicalarse y pelearse, pienso que dos es siempre mejor que uno.

¿De dónde vienen Witt y Miles?

Witt fue recogido de una colonia de gatos de Sant Pol de Mar que vivía junto a las vías del tren. Según parece, un dia casi lo arrolló el tren. Perdió una de las siete vidas, un pie y gran parte de la cola. Una vecina que era veterinaria lo recogió y asistió, y después lo devolvió a la colonia. Más tarde la asociación animalista Manimal lo recogió para darlo en adopción porque se acercaba demasiado a los humanos y mostraba una conducta muy domesticada, dos cosas que no convienen a un gato de colonia.

El origen de Miles es un misterio. Un día apareció perdido por las calles de Canet de Mar, deambulando y desorientado en pleno día. Fue recogido y llevado al veterinario. Al no tener chip identificativo, fue puesto en adopción.

¿Por qué sus nombres?

Witt es el diminutivo de Wittgenstein, el apellido del pianista hermano del famoso filósofo austríaco. Paul perdió el brazo derecho durante la Primera Guerra Mundial, pero siguió practicando y dando conciertos solo con una mano. Me vino el nombre a la cabeza enseguida después de ver la primera foto de Witt y de saber que le faltaba parte de una extremidad. El nombre de Miles fue más dificil de decidir. Llevaba días dándole vueltas hasta que escuchando música de Miles Davis me di cuenta de que tenía el nombre delante.

     

¿Qué tal la experiencia?

Mi veterinaria me dijo hace tiempo que la leucemia felina es la enfermedad de los gatos buenos. Esto significa que los gatos más sociables y afectuosos tienen más probabilidades de contagiarse porque estan más en contacto con sus compañeros de colonia -acicalándose mútuamente, compartiendo comida, etc.-. Witt y Miles son los gatos más cariñosos que he visto nunca, parece que tengan injerto de perro. Miles, además, debe tener injertos de chimpancé, porque busca que lo cojas y cuando lo haces se te abraza. Cada uno tiene una personalidad muy marcada, Witt es prudente y asustadizo, y tiene una mirada profunda -melancólica en ocasiones- y Miles es todoterreno, juguetón y físicamente super expresivo. Y los dos buscan mimos constantemente.

¿Cómo se encuentran ellos de salud?

Estan muy bien, la leucemia solo es una sombra latente de la que a veces hablamos. Al principio los dos tuvieron problemas dentales, y al cabo del tiempo optamos por que les extrajeran los pocos dientes que les quedaban. Son dos gatos adultos sin dientes, pero comen pienso y comida húmeda sin problemas y me imagino que ya no deben sufrir dolores en la boca. Después de extraerle los dientes a Miles, su actitud cambió totalmente y empezó a ser el gato saltimbanqui abrazahumanos que es ahora. A parte de eso, todo va sobre ruedas. Aunque Miles también padece rinitis y de vez en cuando tiene mocos. Pero nunca tengo la sensación que son gatos deshauciados o que estan pasando por las fases de una enfermedad. Son totalmente normales.

¿Cada cuanto va al veterinario?

Cuando los adopté los llevaba con frecuencia, sobretodo por los problemas que tenían con los dientes, especialmente Miles. Recuerdo que también le hicieron una pequeña operación a Witt para curarle una hernia. Una vez parcheados -venían de la calle- y puestos al día de vacunas, van al veterinario una o dos veces al año.

Y teniendo en cuenta tu experiencia, ¿recomendarías a la gente a adoptar gatos positivos?

Totalmente, sobretodo porque pienso que los animales que más han sufrido o que menos posibilidades tienen de ser adoptados deberían ser la prioridad de toda aquella persona que quiera tener gatos en casa. Sin tener en cuenta la raza o el aspecto del gato. Además, si todos los leucémicos son como Witt y Miles, o parecidos, os váis a llevar a casa unos compañeros de piso sociables, mimosos y super agradecidos. Siempre quieren estar en el centro de la actividad, compartiendo espacio contigo.

¡Muchísimas gracias Raül!

 

¿Quieres apoyar nuestro trabajo? Ayúdanos a seguir: HAZTE SOCIO

Colabora por tan sólo 1€ al mes: HAZTE TEAMER

Recibe nuestro newsletter: SUSCRÍBETE AQUÍ