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Peces Betta: todos los motivos para NO comprarlos

Actualidad febrero 24, 2020

Peces Betta: todos los motivos para NO comprarlos
En España es muy sencillo hacerse con estos animales: las tiendas de mascotas y páginas web los venden por unos pocos euros y los mantienen en vasos y peceras minúsculas.

En España es muy común ver a peces betta, o peces luchadores Siam, en acuarios y peceras: su aspecto elegante y sus colores llamativos hacen que estos animales sean entre los más demandados en casas particulares y comercios.

Pero la comercialización de los peces betta, naturalmente nativos de la Cuenca del Mekong de Tailandia, Laos, Camboya y Vietnam, está poniendo en grave peligro a esta especie.

Junto a otras causas, el tráfico de estos peces ha contribuido a que la lista roja de la IUCN describa la situación de los betta en estado de vulnerabilidad, con tendencia a decrecer. Y esto implica el peligro de extinción en estado salvaje.

A día de hoy es muy sencillo hacerse con uno de estos animales: las tiendas de mascotas, hipermercados y páginas web venden a los bettas por unos pocos euros. Y los mantienen en vasos minúsculos, pequeños tazones, y hasta en floreros.

La mayoría de las personas que los compra sabe muy poco o nada acerca del cuidado apropiado de estos peces, que es más complejo y costoso de lo que se suele creer.

¿De dónde proceden los peces betta?

Los peces betta, que miden aproximadamente unos 6,5 centímetros, son nativos de Asia, donde viven en aguas poco profundas de pantanos, estanques o corrientes lentas.

Si bien algunos bettas son capturados en la naturaleza, la mayoría de aquellos vendidos comercialmente a diferentes países del mundo, provienen de granjas de cría en Tailandia y otros países en el Sudeste Asiático, donde es práctica común mantenerlos en pequeñas botellas.

Cuando es hora de “empaquetarlos” para enviarlos a Europa o EE.UU., los peces son arrojados descuidadamente a cestas cubiertas con redes y colocados en pequeños vasos de plástico.

Estos animales sufren enormemente debido a su explotación y comercio: son sometidos a cuidados inadecuados desde que nacen en las granjas de cría, hasta cuando son transportados a tiendas de mascotas y luego vendidos. Por no hablar de los que mueren por el camino.

¿Pueden vivir en cautividad?

En cautividad además, los peces betta pueden sentir frustración y depresión. Si bien algunos individuos se adaptan a vivir solos en un acuario, en general estos animales necesitan un ambiente lleno de enriquecimiento como cuevas, plantas y espacio para explorar.

También experimentan estrés, especialmente cuando en la misma pecera se ponen a otros peces no compatibles que les pueden morder o atacar.

Por encima de todo, los bettas (¡y cualquier otro pez!) son seres vivos con anhelos y necesidades individuales y, como tales, nunca deberían ser comercializados y vendidos como objetos. Comprar uno de ellos en una tienda de animales o en una feria no es rescatarle: es perpetuar la explotación y el tráfico de toda una especie. Y mantenerle en un acuario no hará más bonito nuestro salón: tan solo llenará nuestra casa del sufrimiento de un animal que debería poder nadar libre en su hábitat natural.

Más información sobre comercio de animales aquí

Fuente: PETA

 

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