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Éstos son los últimos

Actualitat Santa Maria de Merlès (Berguedá), agost 22, 2014

Éstos son los últimos
Conoce la historia de los 31 erizos que se han salvado de una muerte segura. Son catalogados como fauna invasora y por lo tanto, destinados a morir.

Se salvan 31 erizos que estaban condenados a muerte.

31 erizos que se han salvado de una muerte segura. Son catalogados como fauna invasora y por lo tanto, destinados a morir. FAADA, después de muchos meses contactando con varios centros, ha logrado encontrarles un sitio en un centro de fauna privado. Estos se han podido salvar, pero si se siguen introduciendo este  tipo de animales exóticos de manera clandestina e ilegal en España no sabemos si llegaremos a tiempo la próxima vez. La Generalitat ya nos ha avisado: esta es la última vez que hace una autorización específica para estos animales invasores. Ayúdanos a extender el mensaje: los animales exóticos no son animales de compañía.

Según el Real Decreto 630/2013 de 2 de agosto, se considera que “un animal es invasor cuando se introduce o establece en un ecosistema o hábitat natural o seminatural, siendo un agente de cambio y amenaza para la diversidad biológica nativa, ya sea por su comportamiento invasor, o por el riesgo de contaminación genética”.  En el artículo 10 de dicha ley se menciona que “las administraciones competentes adoptarán, en su caso, las medidas de gestión, control y posible erradicación de las especies incluidas en el catálogo” y aunque no se explicita la obligatoriedad de sacrificarlos, en FAADA hemos podido comprobar en más de una ocasión que no se contempla nada más que no sea la muerte de los animales.

Para evitar este devastador final, en FAADA siempre intentamos encontrar alternativas más éticas y más justas para los animales. Así pues cuando recibimos el aviso del decomiso de 30 erizos pigmeos africanos (Atelerix albiventris) y 1 erizo egipcio (Hemiechinus auritius), ambas especies consideradas invasoras, nos pusimos inmediatamente a buscar posibles centros donde poderlos trasladar. El Centro de Recuperación de Torreferrusa se encargó de sanearlos y esterilizarlos y se comprometió a mantenerlos hasta que les encontráramos un sitio definitivo.

Encontrar un centro para los 31 erizos no fue una tarea nada fácil, fue después de muchos meses, y cuando ya no nos quedaba casi ninguna esperanza, que encontramos un sitio en un centro de fauna privado que a pesar de disponer de recursos muy limitados, aceptó ayudarnos. Y es que cada vez es más difícil encontrar centros donde se puedan alojar animales exóticos. Los centros de fauna privados dependen totalmente de las aportaciones individuales de la gente y es por esta razón que FAADA se comprometió a pagar parte del material para la construcción de las instalaciones para los erizos.

Instalación para los erizos

Si encontrar un sitio ya fue difícil, aún más lo fue convencer al DAAM para que nos diera la autorización para llevarlos al centro y eso teniendo en cuenta que no suponía ningún gasto para ellos, es más, les sacábamos de encima un problema. Insistimos que no tenía ningún sentido sacrificar a unos animales cuando tenían un centro donde ir y más aún después de haber sido mantenidos durante tantos meses en el Centro de Recuperación de Torreferrusa.  Finalmente, entraron en razón y nos dieron la autorización, eso sí, con la condición de que esta sería la última vez que se haría una autorización específica para ceder animales catalogados como invasores.

Tanto el erizo pigmeo africano como el erizo egipcio son especies que han sido introducidas directamente en nuestro continente por el humano para ser comercializadas como animales de compañía, pero desde la entrada en vigor del Real Decreto 630/2013 de 2 de agosto, su tenencia está prohibida.

 

Erizo africano (Atelerix albiventris)                  Erizo egipcio (Hemiechinus auritius)

En un principio esta prohibición puede padecer que alivia el problema, evitando que se adquieran más ejemplares, pero por otra parte agrava el problema ya que es precisamente debido a la prohibición que mucha gente decide abandonarlos.

El abandono de un animal normalmente acaba con su muerte por falta de alimento, enfermedad, accidente o por que no se adapta a su medio. Pero en el caso de la fauna invasora pasa lo contrario, se adaptan tan bien al medio que su población incrementa rápidamente. Como consecuencia hay una disminución de las especies autóctonas debido a la competición por los mismos recursos o por la depredación. Además, de la invasión de los espacios naturales, también pueden perjudicar a la economía, especialmente a la producción agrícola, ganadería y forestal además de representar una amenaza para la salud pública.  Los ejemplares salvajes de erizo egipcio, por ejemplo, son muy propensos a llevar parásitos encima por lo que pueden transmitir enfermedades infecciosas agudas, como por ejemplo la fiebre botonosa mediterránea, enfermedad causada por la bacteria Rickettsia conorii.

Como ya hemos dicho en otras ocasiones en FAADA somos conscientes de los graves impactos que la fauna invasora puede causar a la fauna y flora autóctona pero no creemos que el sacrificio sea la solución. Seguiremos luchando para conseguir un cambio en la Ley y más ayudas a los centros de recuperación privados, que son los que acaban asumiendo las consecuencias de la irresponsabilidad de los otros.

Links de interés:

Real Decreto: http://www.boe.es/boe/dias/2013/08/03/pdfs/BOE-A-2013-8565.pdf