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Nuestras opciones de santuarios para los delfines de Barcelona

Actualitat Barcelona, febrer 15, 2018

Nuestras opciones de santuarios para los delfines de Barcelona
El santuario de Lipsi, el santuario de Baltimore y una posible colaboración entre proyectos de refugios marinos: conoce las opciones que hemos presentado al Ayuntamiento de Barcelona.

Tras nuestra campaña #AdéuDelfinari y el anuncio del cierre del delfinario de Barcelona, en los últimos dos años hemos removido el mundo para facilitar al Ayuntamiento y al Zoo el traslado de los delfines a un lugar en el que, a pesar de continuar bajo el control humano, puedan desarrollar sus instintos en un entorno lo más naturalizado posible.

Entre las muchas acciones que han sido necesarias para que ese lugar sea cada vez más cercano, invitamos a la Dra Ingrid Visser al delfinario de Barcelona para que ofreciese su opinión de experta; nos reunimos con el Comité de Empresa del Zoo y con la Directiva en varias ocasiones; presentamos nuestras propuestas a los distintos partidos políticos del gobierno municipal que nos concedieron cita; realizamos varias instancias para tener acceso a los historiales de los delfines; mantuvimos conversaciones con expertos de Reino Unido, México, Estados Unidos, Italia, Australia, Grecia, Francia y estudiamos a fondo las experiencias de rehabilitación y liberación de delfines que habían vivido en cautividad como Tom y Misha en Turquía o Chunsam y Jedol en Corea del Sur.

Nos llegaron solicitudes y mensajes de apoyo y colaboración de entidades de reconocido prestigio como Dolphin Project de Ric O’Barry o la World Animal Protection.

Finalmente y tras estudiar a fondo varias opciones de refugio para los delfines, presentamos al Ayuntamiento y al Zoo 3 opciones que podían llegar a ser viables:

  • La posibilidad de establecer una colaboración con el National Aquarium de Baltimore, que trabaja en la construcción de un santuario marino para sus 8 delfines y que pretende tenerlo listo para 2020, a pesar de no tener todavía un lugar físico asegurado.
  • La posibilidad de iniciar el proyecto de santuario para delfines que Merlin Entertainments tiene pensado en paralelo al de belugas, junto con la Whale and Dolphin Conservation.
  • La opción de formar una sociedad con Archipelagos Marine Institute, para acabar de dar forma al santuario que ya tiene una bahía y los primeros permisos cerrados en la isla de Lipsi, Grecia.

Hemos planteado incluso la opción de que algunos de estos proyectos trabajen conjuntamente para ofrecer una mejor y más rápida solución para los delfines de Barcelona.

Los dos primeros proyectos sólo se podían evaluar mediante reuniones e informes; en el tercer caso, además, acompañamos al Ayuntamiento a visitar el lugar exacto donde se prevé abrir el mencionado refugio marino.

Para que se tomase una decisión sobre cuál de las opciones era mejor para los delfines, desde la Comisión de Ecología organizaron en septiembre de 2017 un Workshop sobre cetáceos para el cual aportamos una lista de nombres de interés que podían ayudar en la tarea.

Cada propuesta tiene sus pros y sus contras, tiempos o distancias más cortos o más largos, inversiones más o menos grandes; en cualquier caso, todas plantean un concepto de refugio para los animales casi idéntico y que será pionero en el mundo como solución y punto final a la cautividad de cetáceos.

4 delfines viven en Barcelona en una piscina que tiene 3 metros de profundidad en su punto máximo, se mantienen vivos a base de mucha medicina veterinaria y los otros 2, actualmente en L'Oceanogràfic de Valencia, pueden sumergirse hasta los 10 metros a cambio de actuar en espectáculos circenses. Podrían sobrevivir unos cuantos años más así, o podrían morir de repente debido a todos los problemas que acumulan. Ahora mismo, no se trata de conseguir que sobrevivan a toda costa sino de ofrecerles la oportunidad, cuanto antes, de tener experiencias positivas, sensación de libertad y esa dignidad que nunca se les ha otorgado. Y no sólo se trata de los delfines de Barcelona, se trata de empezar a clausurar este negocio que no educa ni conserva.

Falta menos para que el Ayuntamiento de Barcelona tome la decisión definitiva sobre estos animales: sea cual sea la opción que elijan entre las que le presentamos, esperamos que sean valientes y apuesten por un santuario y por el principio del fin de la industria del cautiverio.

 

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