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Turismo Responsable

El turismo y su impacto sobre los animales

En casi todos los viajes, ya sea como parte de nuestros planes como sin buscarlo, los turistas nos encontramos con actividades que implican animales. Con 900 millones de turistas al año, y una creciente previsión, el impacto potencial sobre estos animales es inmenso.

En un mundo crecientemente urbanizado, muchos vivimos aislados de la naturaleza y, comprensiblemente, nos atrae acercarnos al mundo natural en nuestro tiempo libre. Sin embargo, según por qué actividad nos decantemos, nuestras decisiones pueden tener graves repercusiones sobre los animales.

Es importante aprender cómo son los animales, qué hacen y porqué lo hacen y descubrir su papel en el ecosistema para el que han nacido adaptados. Sin embargo, en la mayoría de las actividades programadas con animales, lo único que vemos son individuos arrebatados de su ambiente, emplazados en un hábitat artificial, sufriendo y realizando comportamientos enfermizos e impropios de su especie.

Los encuentros con los animales deberían reconectarnos con la naturaleza, recordarnos que somos parte de ella y que compartimos este Planeta con otros seres vivos que tienen el mismo derecho que nosotros de estar aquí y a quienes tenemos el deber moral de respetar.

El uso de animales para el entretenimiento causa serios problemas tanto para el bienestar animal como, en algunos casos, para la conservación de especies. Las situaciones en que se utilizan animales para la industria del entretenimiento son diversas. De hecho, este es probablemente el área más diversa de abuso animal y es probablemente la menos justificable. Existen problemas de bienestar en la mayoría de los casos y las formas más extremas de entretenimiento causan un inmenso sufrimiento y muchas muertes.

Los valores que se transmiten con el uso de animales para estos fines refleja una creencia de que los animales están aquí para nuestra diversión y explotación, lo cual no solo degrada a los animales pero también desensibiliza a la sociedad humana ante actos de crueldad. No olvidemos que el uso y la exhibición de animales salvajes no deja de ser una actividad de lucro para muchos, cuyos beneficios económicos suelen pasar por encima del bienestar de los animales utilizados.

Ya sea montando en camellos o avestruces, visitando un rodeo, yendo en trineo de perros, a un partido de polo con elefantes o utilizando yaks en un trekking, muchas de las actividades que se ofrecen a los turistas tienen consecuencias negativas sobre los animales.

La preocupación por los temas medioambientales y sociales son crecientes y cada vez son factores más determinantes en las decisiones de los turistas. Deberíamos también reflexionar en cómo afectan a los animales algunas de las actividades que se nos ofrecen cuando viajamos.

Se debe trabajar para minimizar los impactos de la industria del turismo sobre la naturaleza y también los animales, que son parte de ella, y promover una industria responsable.

Fotografías con Animales

En numerosas situaciones, los turistas pagan para hacerse una foto con un animal salvaje, principalmente cachorros de grandes felinos o primates, aunque también con loros, caimanes o serpientes entre otros. Lo que seguramente no saben es en que estos animales son arrebatados de sus madres a una edad muy temprana y el manejo constante y el contacto con los humanos les resultan extremadamente estresantes.

Para evitar daños a las personas, a estos animales se les droga, se les arrancan garras y dientes o se les pueden precintar las bocas o encadenar. Una vez se han vuelto adultos y más agresivos, se reemplazan por otros y terminan abandonados, en condiciones pésimas o muertos.

Centros de Elefantes y Otros Falsos Refugios

La mayoría de los elefantes utilizados para paseos así como los que se encuentran en centros de elefantes han sido capturados de la naturaleza como crías y “domesticados” a través de un método brutalmente cruel llamado “romperle el alma”.

Muchos centros existen bajo engañosos nombres como refugios u orfanatos jugando con la sensibilidad de las personas pero no son más que otro negocio de explotación de animales. Un centro de recuperación real y cuidadosamente gestionado no reproduciría a sus animales, ni comerciaría con ellos, ni los entrenaría para llevar a cabo espectáculos.

ZOOS y otros centros de cautividad

Existen unos 30,000 parques zoológicos a nivel mundial, donde se exhiben literalmente millones de animales salvajes. Sus condiciones de vida son, en la mayoría de los casos, pésimas.

Los animales cuyas necesidades y comportamientos han sido frustrados, se alojan en recintos sin enriquecimiento ambiental rodeados de cemento y barrotes. Los animales sufren física y psicológicamente por culpa del hacinamiento, la falta de espacio, estímulos, privacidad y refugio, las condiciones climáticas extremas y el contacto visual y físico con los humanos.

Sin embargo, las necesidades ambientales, de comportamiento y sociales de los animales están lejos de ser satisfechos en la gran mayoría de parques zoológicos, donde sufren física y psicológicamente de la falta de libertad y control sobre sus vidas que les impone el cautiverio. No olvidemos que la cautividad es una industria multi-millonaria que se lucra de la exhibición de animales por coleccionismo.

Paseos en Carros o Burros

Los románticos y nostálgicos paseos en carro de caballos no resultan tan agradables para los animales, quienes deben trabajar largas jornadas, arrastrando pesadas cargas y soportando condiciones climáticas extremas.

Es frecuente observar caballos con cojeras, ya que deben estar bien herrados y con las pezuñas bien cuidadas para andar todo el día sobre el duro asfalto, que en verano puede llegar a quemar, o sobre adoquines resbaladizos. Estos animales no suelen recibir los chequeos veterinarios que necesitarían ya sea por falta de interés o por su alto coste.

Los carros de caballos pueden tener accidentes con otros vehículos, especialmente en ciudades con mucho tráfico. El poco descanso que reciben suele ser en cuadras ubicadas en el mismo centro de la ciudad y en, a menudo, condiciones inapropiadas. Cuando ya no sirven para generar beneficios económicos a sus dueños, terminan en el matadero y son reemplazados por otros.

Las excursiones a caballo o burro son también dañinos para los animales que, en ocasiones son montados por personas sin experiencia o demasiado pesados para ellos. Los roces con las sillas y otro equipamiento constantemente pueden ocasionarles también heridas.

Actividades Tradicionales con Animales

Aunque algunas costumbres sean tradicionales en un lugar, no quiere decir que sean éticamente aceptables. Por el mundo se abusa de muchísimos animales en actividades como rodeos, sacrificios de animales, peleas de gallos, osos bailarines y encierros entre muchas otras.

Propias de otras épocas en que no existían alternativas, estas actividades no tienen cabida en una sociedad moderna. Si evitamos asistir a estos abusos, maltratos y, en ocasiones muertes de los animales, no participaremos de su continuidad.

Nadar con Animales

En un intento de buscar nuevas formas de negocio, algunos centros de cautiverio de animales ofrecen la posibilidad de interactuar con ellos. Así pues es posible nadar o bucear con delfines, con leones marinos, o incluso cocodrilos o tiburones, aunque la breve diversión del público sea a costa del bienestar y la vida de muchos animales.

No olvidemos que se trata de animales salvajes, impredecibles y enloquecidos por la frustración de sus necesidades en cautividad por lo que son potencialmente muy peligrosos. En el caso de los delfines, cuando alcanzan la madurez sexual suelen volverse agresivos. Existen graves riesgos también para la salud de las personas que participan de estos contactos.

Granjas de Cocodrilos

Existen granjas de cocodrilos, abiertas al público como pseudos-zoos, donde se suelen hacinar en condiciones precarias a numerosos animales que luego son sacrificados para el uso de sus pieles. El agua de estas fosas de cemento suele estar sucia y estancada y a causa de la superpoblación y la falta de enriquecimiento ambiental los animales se tornan agresivos y se atacan entre ellos. Por ello es frecuente observar heridas, mordeduras, colas y extremidades amputadas y mandíbulas rotas en estos animales.

En muchos de estos centros se utilizan también a los animales para espectáculos en que los animales son manipulados, provocados y acosados y en que les golpean con palos, se sientan sobre ellos, les atan, tiran de sus mandíbulas o les arrastran por la cola.

Acuarios

Aunque pueda resultar más difícil observar emociones en los animales acuáticos de lo que puede ser con otros animales, las tienen. En los acuarios los animales sufren también de falta de espacio, hacinamiento y estrés causados por agresiones así como del contacto con el público, los ruidos y los flashes. Los animales acuáticos necesitan altos estándares de cuidado animal y además son altamente dependientes de la calidad del agua, por lo que la mortalidad en los acuarios suele ser altísima y grandes cantidades de animales acuáticos se capturan de la naturaleza para mantener la industria comercial de acuarios.

Paseos en Camellos

Los camellos, tan utilizados para fotografías o paseos, sufren también de los problemas de salud y bienestar que implica el cautiverio y de la imposibilidad de desarrollar sus comportamientos naturales. Es frecuente que sufran enfermedades en los pies y artritis, que pueden llegar poner en riesgo su vida. Los camellos son animales que en libertad recorren largas distancias, y la limitación de sus movimientos les afecta negativamente. Las personas que entran en contacto con los camellos corren un alto riesgo de contraer enfermedades de ellos como brucelosis, tiña o tuberculosis.

Rodeos

Existen diversas variedades de rodeos; pueden consistir en atar novillos o bueyes, luchar con ellos o saltar sobre ellos y tratar de mantenerse encima. Todos estos eventos pueden causar graves lesiones a los animales involucrados. Hasta el caballo o el toro más gentil dará coces si se le ata una cincha fuertemente a su abdomen o se les pinchan los genitales. A menudo se utilizan porras eléctricas, ungüentos cáusticos y látigos para irritar y enfurecer a los animales antes del espectáculo.

Carreras

Aunque relacionamos a los caballos a las carreras, también se utilizan búfalos, camellos y perros. Cuando los caballos deben saltar obstáculos, es frecuente que haya caídas, lesiones, fracturas graves e incluso muertes de animales.

También existe evidencia de que algunos métodos de entrenamiento son severos y que se utilizan en ocasiones tratamientos para mejorar la actuación de los caballos, como el uso de drogas, estimulación eléctrica, látigos, etc., como se podría esperar cuando están en juego grandes cantidades de dinero, ya que estas actividades suelen estar relacionadas con apuestas. Los animales que no rinden lo suficiente son desechados; la mayoría son sacrificados

Espectáculos con Animales

Todo tipo de animales son utilizados en diversas actuaciones, desde en parques de atracciones, circos, actos de magia, y lamentablemente, un muy largo etcétera. A menudo los animales son forzados a realizar trucos y comportamientos propios de los humanos y totalmente contrarios a su naturaleza. Para conseguir que un animal salvaje actúe, es necesaria la violencia o la manipulación con alimento. Los espectáculos con animales no tienen ninguna justificación bajo los puntos de vista educativos o de conservación.

Delfinarios

Miles de delfines viven en cautividad en al menos 250 centros por el mundo además de otros cetáceos como orcas o ballenas beluga. La ciencia he demostrado que estos inteligentes animales sufren enormemente en las condiciones limitadas de los delfinarios y los niveles de estrés y mortalidad son muy elevados.

El entrenamiento de estos animales para los espectáculos circenses donde realizan comportamientos totalmente antinaturales, y que pueden perjudicarles físicamente, se consigue a través de mantener a los animales en un estado permanente de hambre para que actúen a cambio de un trozo de pescado muerto.

Maldecidos por su rictus facial que asemeja una sonrisa humana, estos animales altamente sociales, que en la naturaleza nadarían largas distancias y se sumergirían hacia las profundidades, son utilizados para realizar acrobacias en pequeños tanques de cemento. Muchos de los ejemplares son arrebatados de la naturaleza.

Osos Bailarines

En algunos países se utilizan osos como reclamo turístico ya sea haciéndoles “bailar”, para fotografías o el peleas con perros u otros osos. Normalmente capturados de la naturaleza cuando son oseznos, se les arrancan los dientes y las garras y se les atraviesa el hocico o las mejillas con aros metálicos o directamente con una cuerda para poderlos controlar a través del dolor. Estos animales suelen entrenarse con placas de calor para que asocien la música con quemarse y al evitar con la cabeza el dolor de que tiren de las cuerdas atadas a sus hocicos, parece que bailen.

Estas retrógradas actividades persisten todavía en muchas partes del mundo, particularmente en Europa del Este, la India y Pakistán. Muchos animales sufren serias lesiones por las cadenas y las cuerdas y debido a una dieta inapropiada a menudo enferman o se vuelven ciegos. Asimismo, las condiciones en que viven cuando no están actuando suelen ser deplorables.

Safaris de Caza y Pesca

Los safaris de cacería se ha extendido y los turistas pueden viajar a destinos exóticos para cazar o pescar animales salvajes y, en algunas ocasiones, incluso de especies el peligro de extinción.

Algunos de sus seguidores tratan de justificarse diciendo que las poblaciones de los animales que cazan necesitan ser “controladas”. Aún si este fuera el caso, existen métodos más eficientes y éticos de hacerlo.

Últimamente, y para satisfacer a los clientes que llegan a pagar grandes cantidades de dinero para cazar, está proliferando la llamada “cacería enlatada”. Esta modalidad involucra la matanza de animales en recintos cerrados en que los animales no tienen escapatoria. Los animales colocados en estos recintos suelen ser domesticados y no temen tanto al hombre como sus congéneres salvajes; de hecho, algunos han sido vendidos por zoológicos.

Souvenirs

La compra de recuerdos con partes de animales es totalmente desaconsejable. Si desconocemos si un producto proviene de una especie amenazada o es resultado de un abuso animal, es mejor optar por alternativas que no contengan concha, cuerno, pieles, plumas, dientes, huesos, etc.

La compra de animales vivos como mascotas está prohibida en muchos países. Muchos de los animales exóticos que se pueden adquirir en mercados y otro tipo de establecimientos, provienen de traficantes que los capturan de la naturaleza; otros se crían para satisfacer esta demanda. Sin embargo sus cuidados son muy específicos, costosos y nunca se podrán satisfacer sus necesidades, ni las más básicas, fuera de su entorno natural.

Perros y Gatos Callejeros

En los viajes a destinaciones lejanas, y no tan remotas, es muy frecuente ver perros y gatos por las calles. La mejor solución para estos animales es contactar con entidades locales y ayudarles económicamente para que puedan ofrecer alimento y atención veterinaria a los animales callejeros y controlar de manera ética sus poblaciones a través del método capturar-esterilizar-soltar.

Encantadores de Serpientes

En países como la India (donde por cierto esta actividad se encuentra prohibida) y Marruecos es frecuente ver los llamados “encantadores de serpientes”. Cada año se cazan furtivamente miles de serpientes para estos espectáculos que son una de las principales causas de su desaparición.

Para evitar mordeduras, se suele cortar los colmillos de los animales o pegar su boca con pega de manera que sólo puedan sacar la lengua. Por esta razón desarrollan infecciones y mueren de inanición. Se ha calculado que cada encantador utiliza una media de 7 serpientes al año. Las serpientes sufren también en las granjas de serpientes donde se suelen hacinar en condiciones precarias y luego son sacrificadas para el uso de sus pieles.

Exhibiciones de Aves Rapaces

Sobretodo en mercados medievales y similares, podemos encontrarnos con exhibiciones de aves rapaces donde los animales suelen vivir atados a palos con cuerdas cortas o en pequeñas jaulas. Los que se usan en los espectáculos sólo tienen oportunidades de volar en estos momentos, y los que no participan de ellos normalmente no podrán volar nunca. Estos animales tímidos y salvajes, viven viajando de un lugar a otro cuando se usan en mercadillos, sin oportunidades de escapar, sin respetar sus ciclos diarios, ni tan siquiera cuando se trata de aves nocturnas, sin poder esconderse de la mirada de las personas, etc. En definitiva sin poder ser aves ni salvajes.

Granjas de Tortugas

Promovidas en ocasiones engañosamente como centros de conservación de tortugas marinas, las granjas o criaderos de tortugas son simplemente una actividad comercial. En estos lugares, se interrumpen los comportamientos naturales de cría y se mantiene a las tortugas en condiciones inapropiadas exclusivamente con finalidades de exhibición y lucro.

En el caso de visitas a las playas donde desovan las tortugas, los vehículos y la presencia descontrolada de turistas pueden destruir los huevos que están bajo la arena.

Para conservar realmente las tortugas se deben proteger sus lugares de puesta y permitir la cría y la migración natural de los animales. En el caso de tener que reubicar los nidos por cuestiones de protección de las crías, éstas deben ser liberadas inmediatamente después de nacer.

Safaris y Otros Avistamientos de Animales en la Naturaleza

Cada año se organizan 12 millones de viajes para observar animales en su estado salvaje, ya sea en safaris o excursiones como para observar delfines y ballenas. Aunque muchos de los operadores de estas actividades son responsables, algunos acosan a los animales excesivamente causándoles un estrés innecesario y alterando sus ciclos vitales.

Ya sea observando lemures en Madagascar, leones en África, iguanas en las Galápagos, manatíes en Florida, o pingüinos en el Antártico, los turistas pueden afectar los comportamientos de los animales, ya sea alimentarios, de caza, de huída y de cría, como sus horarios, descanso o hibernación necesarios.

La supervivencia a largo plazo de algunas especies puede verse amenazada con algunas de estas actividades como, por ejemplo, si se persigue a un grupo, las crías pueden dispersarse separándose de sus padres y aumentando su vulnerabilidad a los depredadores o si estas actividades causan destrucción de sus hábitats o contaminan, ya sea por residuos, luz o ruidos.

Algunos vehículos o barcos no mantienen las distancias, van demasiado rápido, hacen demasiado ruido o cambian de dirección bruscamente, y en ocasiones provocan accidentes con los animales.

Cuando los turistas tienen la oportunidad de alimentar a los animales, esto puede afectar tanto su salud como su comportamiento, además de acostumbrarles a la cercanía de los humanos provocando por ejemplo que pierdan el miedo a los vehículos y terminen atropellados.

 

Debemos empezar a ver a los animales desde otro punto de vista, debemos mirar bajo la superficie y descubrir la verdadera y dura realidad que viven estos seres para el negocio de algunas personas.

A menudo, la mejor manera de conocer a los animales es a través de magníficos documentales, películas, Internet o incluso webcams situadas en parajes naturales o centros de rescate. Nuestra fascinación por la naturaleza puede ser satisfecha sin la necesidad de mantener animales en cautividad.

Como turista puedes estar alerta, fijarte en posibles abusos de animales durante tus vacaciones, no participar de ellos y denunciarlos a los organizadores, las autoridades y a las entidades de protección de los animales. Asimismo, animamos a la industria turística a identificar las prácticas que pongan a los animales en riesgo y a tomar decisiones informadas para evitar promoverlas.

Rescatar animales salvajes de situaciones de maltrato es extremadamente difícil ya que no existen centros públicos donde reubicarlos y los pocos privados que hay no disponen de suficientes recursos para acoger a todos los animales necesitados. Ayúdanos a evitar que estos animales tengan que ser rescatados de una vida de privación y sufrimiento no participando en fomentar su demanda.

FAADA cuestiona la industria del cautiverio y del espectáculo con animales tanto a nivel estatal como europeo, investigamos casos de negligencia o maltrato, exponemos el sufrimiento y la explotación de los animales salvajes, hacemos campañas para la aprobación de leyes más estrictas para su protección y tratamos de crear conciencia entre todas las partes implicadas.

Un turismo responsable puede ayudar a financiar la protección de especies amenazadas en la naturaleza y poner fin al sufrimiento de los animales en cautiverio.

Los animales salvajes deben vivir en la naturaleza y no explotados en cautividad.

Antes de realizar una actividad que implique animales durante tus vacaciones, piensa en todo el sufrimiento que les puede suponer .

Por un turismo responsable con la naturaleza y con los animales.

Causas

¿Qué puedes hacer tú?

No asistas a ningún espectáculo que utilice animales salvajes y los fuerce a realizar comportamientos antinaturales.

Apoya tan sólo centros y actividades con una finalidad conservacionista y proteccionista real donde el bienestar de los animales prime por encima de todo.

Plantéate si algunas costumbres, aunque sean tradicionales, son éticamente aceptables.

Evita las interacciones forzadas con animales salvajes; no están acostumbrados al contacto con los humanos, se estresan y enferman.

Si realizas un avistamiento de animales en su hábitat, asegúrate de que el operador que contrates sea ético respetando a los animales sin acosarles.

No compres recuerdos hechos con productos o partes animales y nunca saques animales vivos de su hábitat natural.

Ayuda a los perros y gatos abandonados a través de entidades locales

Si decides no participar en una actividad que implique animales, no comer en un restaurante o alojarte en un hotel que mantenga animales enjaulados o no aceptar interacciones con ellos explica a los organizadores por qué

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