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Zoológicos

Pocas de las personas que visitan un zoológico se dan cuenta de lo que realmente están viendo tras los falsos decorados en que observan a los animales.

Los animales son seres sintientes, pueden sufrir no tan sólo física pero también psicológicamente, sienten miedo, angustia e incluso timidez. Sirve tan sólo una atenta mirada para observar los comportamientos antinaturales de los animales en los zoos, su frustración, su apatía. Los parques zoológicos no tratan a los animales que alojan con respeto hacia su naturaleza y sensibilidad, ignorando su bienestar frente al provecho económico que puedan sacar de su exhibición.

A pesar de sus modélicas declaraciones de intenciones, los parques zoológicos son simplemente un negocio en que se mantienen animales en cautiverio y en condiciones antinaturales para el entretenimiento y la diversión del público. Es tan sólo a través de la información y educación de la sociedad respecto a los problemas físicos y psicológicos que sufren los animales en estos centros lo que hará que cambien las cosas y la gente deje de ir a los parques zoológicos.

Las condiciones en que se alojan a los animales no suelen asemejarse en lo más mínimo a las condiciones en que vivirían naturalmente estas especies, ningún parque es capaz de reproducir la compleja biodiversidad de los hábitats de cada especie. Muchas especies necesitan espacios abiertos tan extensos para cubrir mínimamente su grado de bienestar, que ningún zoo es capaz de proporcionar. Algunas especies, como los osos, los elefantes o los delfines, llevan especialmente mal la cautividad.


Foto: Un mandril alojado en solitario con poco enriquecimiento ambiental

El espacio limitado de los cercados de los animales y las condiciones antinaturales en que viven, les priva a menudo de desarrollar sus pautas naturales de comportamiento más instintivas y básicas, ya sea comportamientos de caza, sociales o reproductores.

Las principales preocupaciones de los zoos son disponer de la mayor colección de animales, atraer al mayor número de visitantes y ofrecer las actividades más “originales”.

Las instalaciones deberían adaptarse a los animales y no al contrario:

  • De todos es sabido que la naturaleza de los animales salvajes es huir del contacto con los humanos. Los animales deben disponer de un lugar donde esconderse de la vista del público, ya sea porque tienen miedo, son tímidos, etc. Si no disponen de dicha oportunidad, el estrés que les supone puede ser considerable y derivar en comportamientos anormales o estereotipados.
  • En un mismo recinto debería disponerse varios ambientes para que el animal opte por el que más le convenga según su estado de ánimo.
  • Se deben conocer las pautas de relación entre los animales de una misma especie y hacia otras especies con las que compartirían su hábitat natural

Muchos zoos ubican a animales de distintos biotopos desordenadamente, en ocasiones se observan en un mismo cercado animales Africanos, Europeos, Asiáticos y Americanos, alojados juntos y contribuyendo bien poco a la educación del público además de implicando un posible riesgo de transmisión de enfermedades exóticas de unos animales a otros. Muy a menudo se exhiben especies presa junto a sus depredadores, viéndose y oliéndose permanentemente provocando un estrés continuo.

Los zoos acostumbran a divulgar a bombo y platillo cada nacimiento en sus instalaciones así como la llegada de un animal nuevo a la colección, con propaganda, ruedas de prensa, artículos en medios de comunicación, etc. Sin embargo, ocultan y omiten el gran número de fallecimientos de animales normalmente causados por estrés, enfermedades y accidentes de los que no se hace propaganda alguna…

De todas maneras, pocas especies se reproducen naturalmente en las condiciones decautiverio. La mayoría de los nacimientos que ocurren en los zoos, son resultado de la reproducción asistida. Igualmente, pocas de las crías llegan a la edad adulta ya que existe un alto nivel de mortalidad debido tanto a enfermedades, debilidad, etc. como al rechazo de parte de sus madres que en cautividad no han aprendido la conducta maternal que en su estado natural hubieran adquirido de otros miembros de su grupo.

Muchos zoológicos se encuentran ubicados en medio de núcleos urbanos, con los ruidos constantes y extraños y la polución afectando el bienestar de los animales. Este factor también imposibilita la expansión de las instalaciones, puede significar una fuente de transmisión de enfermedades y un peligro en caso de escape de animales.

Irónicamente los zoológicos se auto-adjudican funciones importantes para justificar su existencia, en la educación, conservación e investigación, pero la realidad es bien distinta.

¿Educación?

La información que se ofrece sobre las especies, sus hábitats y los problemas con que se encuentran en la naturaleza, es a menudo limitada.

Resulta antieducativo mostrar animales enjaulados a los niños, dando la imagen de que dominar y humillar a los animales está bien. Los comportamientos antinaturales que exhiben muchos animales en cautividad muestran a los niños una realidad distorsionada y distinta del comportamiento y ambiente de los animales en su estado salvaje. Ningún zoo puede sustituir la información que transmite observar a los animales salvajes en su propio hábitat natural.


Foto: Leones marinos entrenados para formar un corazón como parte de un espectáculo “educativo”

Los visitantes abandonan el zoo sin haber adquirido un conocimiento real ni un interés por la vida salvaje y por la importancia del papel que juegan los animales en la naturaleza y la necesidad de concienciarse de la conservación de los ecosistemas.

Existen numerosos documentales y otros medios audiovisuales que son fuentes de información, divulgación, educación mucho más completas y educativas que los zoológicos.

¿Conservación?

Existen unas 6,000 especies amenazadas o en peligro de extinción. Sin embargo, tan sólo para unas pocas de éstas existen programas de cría en cautividad. Los proyectos de reintroducción son tremendamente complejos y delicados. Tan sólo unas 20 especies han sido reintroducidas en su estado salvaje con cierto éxito (el 80% herbívoros), y no provenientes de zoos sino de centros científicos de cría especialmente destinados a esta finalidad. De los 500 zoos registrados en el mundo (aunque existen unos 10,000) se calcula que tan sólo un 7% de sus animales son de especies en peligro de extinción. La gran mayoría de los animales en los zoológicos, no están amenazadas, son sencillamente para exhibición.

Aceptando que la gran mayoría de programas de cría en cautiverio no son viables ni eficaces para la conservación de las especies, los parques deberían adoptar políticas de no reproducir dirigiendo, en cambio, sus fondos y esfuerzos a conservar y proteger los hábitats naturales y sus especies.


Foto: Una mezcla de pony y cebra, de nulo valor educativo y de conservación.

La reserva genética de la gran mayoría de los animales ubicados en zoológicos es poco apropiada para la reintroducción ya que muchos de ellos son híbridos (como resultado de los cruces entre individuos de diferentes poblaciones y razas, endogamia, etc.), o se desconoce su origen. La reducida reserva genética de los zoos contribuye a la degeneración, modificación y debilitamiento de las especies reduciendo aún más las posibilidades de reintroducción.

Otro de los problemas con la reintroducción de animales nacidos en parques zoológicos es que en muchas especies el comportamientos es el resultado de un aprendizaje adquirido de sus padres o semejantes, al que en los zoos no han podido tener acceso y no sabrán como actuar en libertad. En ocasiones, acostumbrados a la gente, se acercan a poblados donde les disparan por miedo o no pueden comer por sí solos, esperando que los alimenten los humanos.

Cuando la cría en cautividad es la única opción viable para preservar una especie, ésta debería llevarse a cabo como parte de programas in-situ en que los animales viven en su hábitat natural pero en cercados controlados, en parques naturales cercanos al lugar de suelta.

¿Ciencia?

A pesar de las declaraciones de los propios zoos, tan sólo una pequeña minoría de éstos llevan a cabo estudios científicos viables. Aún así, la mayoría de estos estudios se dedican a aliviar los problemas que provoca el confinamiento en los zoos y no tienen ninguna aplicación a los animales en sus hábitats naturales.

Los estudios científicos con que excusan el cautiverio de algunos animales son a menudo inútiles para la conservación y supervivencia de la especie. Uno de estos proyectos llevado a cabo en Valencia es el estudio de la cómo se comunican las ballenas beluga (canarios de mar) en cautiverio, ya de por sí completamente inútil y aún más considerando que uno de sus dos ejemplares se encuentra en un estado letárgico permanente y no emite sonido alguno. La mayoría de estos estudios existen tan solo en papel para recibir ayudas y becas y para procurar ofrecer una imagen de los zoos como centros científicos, pero muchos de estos estudios no se llevan a cabo, se dejan a la mitad, etc.

Enriquecimiento Ambiental

tigre
Foto: Este tigre no dispone de un solo tronco. Sólo cemento y barrotes. Sin nada que hacer día tras día, año tras año.

El enriquecimiento ambiental consiste en ofrecer a los animales cosas que hacer y distraerse emulando, en la medida de lo posible, lo que harían en su estado salvaje. Por ejemplo, ofrecer la comida en bolas con agujeros para que los animales deban hurgar en su búsqueda contrariamente a echarles la comida directamente en la jaula y que la coman rápidamente. Otro ejemplo sería disponer piscinas para los tigres, que en la naturaleza se bañan a menudo, y troncos para que jueguen, se ejerciten y limen sus uñas.

Muy a menudo la falta de enriquecimiento ambiental en un parque no es por dinero sino por falta de interés y preocupación por el bienestar de los animales. Se pueden mejorar las condiciones de los animales con cosas muy sencillas y baratas. Los animales no deberían estar pendientes de la gente sino tener suficientes actividades que llevar a cabo para mantenerse ocupados.

Toca toca


Foto: En este centro, los animales son manoseados hasta 7 veces al día por varios niños cada vez.

Muchos centros ofrecen la posibilidad de tocar a algunos de los animales, especialmente como parte de una visita para niños. Esta actividad comporta un grave riesgo de transmisión de enfermedades de los animales a los niños (como es el caso de la salmonelosis) y al revés. Los niños suelen también ser más bruscos hacia los animales asustándolos e incluso haciéndoles daño.

Espectáculos con Animales

Todos los zoológicos que exhiben delfines y leones marinos, realizan con ellos espectáculos circenses en que los animales son forzados a realizar actos totalmente contrarios a su naturaleza. Aunque muchos de estos espectáculos se escondan tras excusas educativas, la verdad no es esta.


Foto: Los visitantes pueden hacerse una fotografía con el elefante que acaba de realizar un espectáculo circense y que luego será exhibido en su cercado.

Por mucho que digan que el delfín tiene una aleta dorsal, si para mostrarlo tienen que hacer que el delfín nade alzado sobre su aleta trasera, toda finalidad educativa se ve truncada. Se han observado espectáculos “educativos” que constaban en diferenciar los leones marinos de las focas y el show consistían en que los leones marinos actuaran como focas.

Para atraer a los visitantes, los zoos a menudo ofrecen actividades “originales” que suelen implicar nuevas formas de explotación de los animales como números circenses, oportunidad de pasar la noche junto al tanque de los tiburones, submarinismo con los tiburones, fotografías con elefantes, leones marinos, serpientes, cachorros de felinos…

Los método de entrenamiento de los animales de zoo difieren poco de los brutales métodos utilizados en los circos. La violencia es la base de este adiestramiento y, en el caso de los delfines, mantenerlos en un estado de hambre constante para que hagan lo que sea a cambio de un trozo de pescado.

Comportamientos Anormales

Millones de animales viven en zoos en ambientes artificiales con poca estimulación, enriquecimiento ambiental y oportunidades de esconderse de la vista del público, mostrando por esto pautas de comportamientos antinaturales.

Los animales aburridos y frustrados terminan llevando a cabo comportamientos anormales obsesivos y repetitivos, demostrando que el cautiverio puede llevar a la neurosis. Estos comportamientos pueden ser debidos a uno o varios de los siguientes factores:

  • Extracción del hábitat natural
  • Imposibilidad de llevar a cabo los comportamientos naturales
  • La desocupación, aburrimiento y frustración a la fuerza.
  • El control directo de los humanos, la pérdida de control personal. Los humanos deciden qué comen y cuando, sus compañeros de jaula, ubicación...
  • Falta de vida en grupo social o del estatus solitario según la especie.
  • Medicación y control de la fertilidad
  • Enjaulamiento-ambiente alieno completamente
  • Infraestructuras e iluminación artificial, dieta predecible, ruidos extraños
  • Proximidad antinatural de otros animales y de los visitantes humanos

Los comportamientos antinaturales pueden ser:

 

  • REACCIONES DE ESCAPE. Es más frecuente en animales capturados de su estado salvaje, especialmente en los primeros días, hasta que asume que jamás podrá escapar de allí. En estos intentos de escapar, los animales pueden llegar a herirse y entrar en estado de shock.
  • TRANSTORNOS ALIMENTARIOS. Pueden ir desde que un animal se obsesiona con la comida, ya que es lo único positivo que tiene su rutina diaria hasta que se nieguen a comer y tengan que ser alimentados a la fuerza, resultando doloroso y estresante.
  • VOMITAR Y REGURGITAR. Puede aparecer bulimia, vómitos repetitivos, ingestión del vómito y regurgitación... Es frecuente en gorilas y chimpancés.
  • COPROFAGIA. Jugar con y/o comerse los excrementos, manchar paredes y cristales con ellos... Es frecuente en gorilas y chimpancés.
  • REACCIONES DE CAMBIO DE HÁBITAT. Son comportamientos naturales pero realizados fuera de contexto. Estos aparecen cuando se le prohibe a un animal actuar naturalmente frente a un estímulo. Por ejemplo si se le coloca alimento a la vista de un animal pero fuera de su alcance, su reacción puede ser la de limpiarse obsesivamente, o si una hembra está a su vista pero lejos de su alcance puede simular comer alimentos imaginarios.
  • AUTOMUTILACIÓN. La automutilación, el daño físico causado a uno mismo, es frecuente en felinos, osos y primates. Puede expresarse mordiéndose la cola o las patas, golpeándose la cabeza contra una pared...

Foto: Oso automutilándose por frustración y falta de oportunidades para llevar a cabo sus comportamientos naturales.
Ver el vídeo

  • LIMPIEZA EXCESIVA. Limpiarse obsesiva y excesivamente, llegándose a arrancar pelo o plumas resultando en clapas sin pelo, irritaciones en la piel, etc. Es frecuente observarla en osos y loros.

Foto: Este orangután no tiene más que hacer que limpiarse todo el día llegando a arrancarse el pelo.
Ver el vídeo

  • COMPORTAMIENTOS SEXUALES ANORMALES. Actividad hipersexual, masturbación excesiva, intentos de copular con objetos sustitutos...
  • APATÍA. Los animales se muestran pasivos y no reaccionan a los estímulos. Es frecuente cuando se separan individuos de especies sociales de sus compañeros.


Foto: Estos zorros plateados en plena temporada de calor de Alicante se muestran apáticos.

  • RELACIONES MADRE-CRÍA ANORMALES. Las madres pueden atacar, robarse las crías entre sí, abandonar, destetar demasiado pronto o demasiado tarde o hasta provocar la muerte a sus crías. Esto suele ocurrir porque en las condiciones antinaturales de los zoos, no han aprendido de otras hembras de su especie cómo deben actuar como madres.
  • COMPORTAMIENTOS INFANTILES. En este caso, los animales no maduran correctamente adquiriendo comportamientos sociales anormales como vocalizar y llorar en exceso, falta de confianza social, falta de caracteres sexuales secundarios...
  • AGRESIVIDAD. Agresiones excesivamente intensas o frecuentes, o dirigidas a individuos equivocados o a objetos. Puede resultar del hacinamiento, exceso de animales dominantes, aislamiento social, tensión por los visitantes humanos observándolos...
  • COMPORTAMIENTOS ESTEREOTIPADOS. Los comportamientos estereotipados son aquello realizados obsesiva y repetitivamente sin ninguna finalidad obvia. Por ejemplo:

    • ANDAR continuamente de un lado a otro, siguiendo siempre el mismo camino. Se suelen observar el recorrido marcado en el suelo. Es frecuente en grandes felinos. [ Haz click para ver el vídeo ]
    • GIRAR EN CÍRCULOS. Andar siguiendo una ruta circular definida, llegando a colocar los pies en exactamente la misma posición cada vez. Es frecuente en oso y elefantes.
    • JUGAR CON LA LENGUA lamiendo continuamente paredes, barrotes, puertas... Es frecuente en jirafas y camellos.
    • MORDER LOS BARROTES, frotarlos con la boca o lamerlos.
    • GIRAR EL CUELLO retorciéndolo de forma antinatural puede ser con movimientos rápidos o torciendo el cuello hacia atrás. Suele aparecer combinado con el comportamiento de andar de un lado a otro repetitivamente al terminar el recorrido cada vez. Es frecuente en jirafas, lamas y monos.
    • BALANCEARSE. Puede balancearse la cabeza y los hombros o el cuerpo entero. Es frecuente en elefantes y osos.
    • AGITAR LA CABEZA continuamente de arriba abajo o de delante a atrás. Es frecuente en osos y elefantes.
    • MECERSE sentado a menudo abrazándose las piernas, balanceándose de delante a atrás. Es frecuente en primates.

Más información:

www.infozoos.org - InfoZoos es la iniciativa de tres organizaciones conservacionistas y de bienestar animal (Anda,  FAADA y BornFree) creada para incidir, de forma efectiva, en la manera en que son gestionados y tratados los animales silvestres en los parques zoológicos.

La situación de los zoológicos españoles

 

Causas

¿Qué puedes hacer tú?

* Informa a tus conocidos y familiares, especialmente a los niños, de los problemas que padecen los animales enjaulados en los zoológicos. Algunos comportamientos que pueden resultar en ocasiones incluso graciosos, son realmente el resultado de que el animal ha enloquecido, se encuentra terriblemente estresado o frustrado.



*Visita centros de recuperación de fauna - En ellos se mantienen animales decomisados de situaciones de maltrato o abandono. Si tienes niños y quieres llevarlos a ver animales, visita los centros de recuperación y verás el gran trabajo que realizan, también puedes llevarles a ver documentales educativos, al teatro, a pasear a la playa... hay miles de alternativas a los zoológicos.

*Conoce la Ley 31/2003, 27-10, de conservación de la fauna silvestre en los parques zoológicos (B O E 28-10-03). Infórmanos de cualquier anomalía que puedas observar aportando, cuando sea posible, fotografías o imágenes de vídeo.

  • Experimentación animal
  • Peletería
  • Fiestas populares
  • Animales de granja
  • Circos
  • Turismo Responsable
  • Animales de Compañía
  • Caza
  • Exóticos
  • Delfinarios

Explotación animal

Animales de Consumo Circos Peletería Turismo Responsable Responsable Experimentación Animal Animales de Compañía Zoos Caza Delfinarios Exóticos Fiestas Populares

Inscrita en el Registro de Fundaciones del Ministerio de Medio Ambiente y Medio rural y marino con el número 1/2004.
La Fundación FAADA, para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales es una entidad sin ánimo de lucro para la protección de los animales.

Telf. 902 222 341 / 93 463 96 70 - Fax. 93 463 96 33 faada en Facebook El Canal de FAADA en Youtube FAADA en Twitter FAADA en Flickr

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