La vida de las abejas, como la de cualquier animal, tiene, en cuanto tal, un valor intrínseco incalculable. Pero además, estos animales juegan un papel fundamental en los ecosistemas como polinizadoras. Sin las abejas, las consecuencias para nuestro planeta serían desastrosas.
Las abejas conocidas como melíferas, un tipo de abeja entre las más de 20.000 especies que hay en el mundo, utilizan el polen para alimentarse y alimentar a sus crías. La jalea real es el alimento principal de la reina, cuyo rol es fundamental para el desarrollo de la colmena. El propóleo es utilizado para poder hacer reparaciones necesarias en la estructura de la colmena y para fijar algunas de sus partes. Como vemos, no hay nada que esté dejado al azar: todo tiene un sentido y todo sirve a estos animales para satisfacer sus necesidades.
La estructura social de las abejas ha sido la más estudiada por lo interesante que resulta. Se organizan en una perfecta jerarquía y todas tienen una función social que cumplir para asegurar la supervivencia de la colmena. Es decir, los intereses individuales se ven supeditados al bienestar general de la comunidad.
Hay tres tipos de abejas: las reinas, las obreras y los zánganos. Tienen unos roles sociales muy bien definidos que permite a las abejas trabajar siempre unidas. Un buen ejemplo de esto es la forma en la que tienen las obreras de proteger a la reina cuando se produce una baja en la temperatura de su hogar; con el movimiento de sus alas y el calor de sus cuerpos mantienen a la reina caliente.
En las explotaciones apícolas hay varios factores que pueden ser perjudiciales para las abejas: una colmena mal ventilada; la falta de agua o alimento (un exceso de producción las agota y una falta de nutrientes las debilita). En algunos centros incluso se procede al sacrificio de las reinas cuando ya son viejas.
Quizá pueda costar un poco más empatizar con una abeja puesto que sabemos poco de ellas, pero no por ser más pequeñas importan menos. Sus vidas son lo único que tienen y, debido a ese importante rol que cumplen en nuestra sociedad, protegerlas sería algo justo pero también inteligente.
Informe sobre la industria de la miel