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Vestimenta - Plumas

Animales implicados

Aves

Alcance de la problemática

Internacional

Ámbito de actuación de FAADA

España

Descripción

La mayoría de plumas son un subproducto de la industria avícola, como las plumas de los patos, los gansos o pollos. Las características de las plumas varían según la especie, edad, sexo y localización en el cuerpo de las aves.

Antes de nada es importante hacer la distinción entre pluma y plumón. La diferencia básica entre la pluma y el plumón es el hecho de que el plumón cuenta con una forma tridimensional, mucho más voluminosa que la pluma, que es plana. El plumón es el material más apreciado por la industria, pues se trata de la pluma procedente del pecho y cuello del animal (de aves acuáticas: pato o ganso) y que conforma un perfecto aislante natural. Se utiliza mucho como relleno de ropa de abrigo y ropa de cama.

Los mayores exportadores de plumas y de plumones son China y Hungría, seguidas de Polonia. En total, hay cerca de 25 países que tienen una producción significativa de plumas y plumones.

En Europa, la recolección de plumas de animales vivos sólo está permitida bajo estipulaciones legales claramente definidas, que se rigen por una serie de disposiciones. Entre ellas se encuentran el Convenio Europeo para la Protección de los Animales de Granja, la norma sobre el mantenimiento de los gansos a los efectos del desplumado y la legislación nacional sobre bienestar de los animales.

La llamada “muda” sólo puede llevarse a cabo durante el período en que el ave cambia naturalmente sus plumas, cuando una nueva generación de plumas ha madurado y las antiguas son arrojadas. La cosecha de las plumas no puede tener lugar fuera de la temporada de muda: el desplume en vivo está estrictamente prohibida por la ley. Pero aunque arrancar las plumas en vivo esté prohibido en la Unión Europea, se sospecha que la creciente demanda está convirtiendo esta práctica ilegal en rutinaria.

Explicamos en detalle los tres métodos más utilizados para eliminar plumas y plumones del cuerpo: post mortem, el desplume en vivo y la recolección.

1. Post mortem (después de la muerte)

Es el método más usado donde las plumas son retiradas de los cuerpos de las aves de después de ser sacrificadas para comer su carne y/o sus órganos internos (hígado graso).

Cuando se quieren aprovechar, las plumas más importantes de las alas y de la cola se quitan después del sacrificio y antes del escaldado. El resto de plumas se obtienen después del escaldado. El proceso habitual consiste en escaldar a las aves en el agua caliente durante 1-3 minutos. El escaldado no es necesario, pero hace que sea más fácil quitar las plumas. La dificultad de sacarles las plumas depende de la edad del animal. Las plumas del cuerpo pueden ser arrancadas a mano o a máquina. Cuando se obtienen, se han de mantener hasta 12 horas en una solución de cloruro sódico al 6% conteniendo ácido clorhídrico. Hay que lavarlas con jabón para eliminar la sangre y suciedad. Para eliminar los olores desagradables se emplea el solvente de Stoddard (un tipo de gasolina ligera). Finalmente se enjuagan con agua limpia, se desecan al aire y se clasifican en grupos según tamaño y posición.

2. El desplume en vivo

Este método consiste en coger el ganso o pato, mantenerlo presionado por el cuello o las alas y arrancar las "plumas selectivas" de su piel. Durante este proceso en muchas ocasiones se rasga la piel, por lo que se cose con una aguja recta (sin anestesia ni analgésico) y se deja que el ave se recupere hasta la siguiente "recolección de plumas." Este proceso se repite cada 6-7 semanas hasta el momento en que se matan las aves, a no ser que muera antes por el trauma del proceso de desplume. Para cada edredón de plumas se necesita utilizar al menos 75 ocas. A cada una de estas ocas se les arrancan las plumas 4 o 5 veces durante su vida.

3. Recolección de plumas

Consiste en la eliminación de las plumas que están maduras, debido al fenómeno de la muda. Consiste en hacer un cepillado o peinado para eliminar las plumas o plumón que están listos para caerse.

Muchas veces esta metodología se lleva a cabo recogiendo las plumas de cientos de aves al mismo tiempo, cuando es muy improbable que todas las aves se encuentren en la misma etapa de muda. Además las plumas maduran en diferentes momentos en diferentes partes del cuerpo, por lo que algunas plumas pueden arrancarse en vivo durante este proceso. Algunos estudios han demostrado que los huesos de algunos animales pueden romperse o dislocarse en la recolección de plumas.

Las plumas se quitan generalmente durante el ciclo de muda natural del ave, que es el momento en que se despojan de sus plumas viejas y crecen otras nuevas, cada 6-7 semanas. Los gansos, por ejemplo,  no son alimentados el día antes de recoger sus plumas, para evitar la contaminación de sus plumas con los excrementos. En los gansos que ponen huevos se recogen sus plumas entre 5 y 15 veces durante su vida, mientras que en los criados para carne se recogen sus plumas alrededor de 4 veces durante su vida.

 

Actuación FAADA

  • Desde FAADA, concienciamos y divulgamos material educativo sobre la problemática relacionada con el uso de pieles, pelos y plumas de animales.

¿Qué puedes hacer tú?

  • Transmitir y difundir la problemática relacionada con el uso de pieles de animales, pelos y plumas. Cómo viven los animales, el sufrimiento que padecen y las alternativas que existen.
  • Elige siempre no comprar ropa ni complementos hechos de piel, cuero, etc. Así como  cualquier objeto (alfombras, sofás, etc.) hecho con piel animal. Mirar las etiquetas o preguntar antes siempre es una buena opción. Existen numerosas alternativas de tejidos sintéticos que protegen tanto o más de las bajas temperaturas, son más ligeros y no implican la muerte injustificada de los animales.
  • Lee bien las etiquetas de los productos ribeteados con piel. Si no indica claramente su origen y no puedes estar seguro, no lo compres. No pienses que porque la prenda es económica debe ser piel sintética. Los vendedores no siempre saben si el pelo es real o no, asegúrate tú de que no lo sea.
  • Pide a las tiendas que venden productos de pelo que dejen de hacerlo o que al menos separen la real de la sintética e indiquen claramente el origen.
  • Si recibes catálogos de empresas que venden productos de piel, expresa tu rechazo de forma educada pero rotunda.
  • Si dispones de productos de piel, hazlos llegar a un refugio de animales que lo usarán para mantener a las crías calientes.

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