Alojamiento, entrenamientos, espectáculos: todas las problemáticas de los animales de circo

Concienciación 7 de abril 2016

Alojamiento, entrenamientos, espectáculos: todas las problemáticas de los animales de circo
¿Estás pensando en acudir a un circo con animales? Antes te invitamos a conocer la verdad oculta a los ojos del espectador.

Aunque cada semana alguna localidad se proclama libre de circos con animales salvajes, todavía hay muchas personas que no son conscientes de la realidad que viven a diario estos animales y siguen asistiendo a sus espectáculos.

Los animales deben ser considerados seres con un valor intrínseco, cuya naturaleza y comportamientos merecen nuestro respeto y admiración. En cambio, en el circo, los animales son disfrazados, caricaturizados, ridiculizados, subyugados, y transformados en, según la industria del circo, “animales artistas”.

¿Qué tipo de vida llevan estos animales? ¿Cuál es la verdad que hay oculta o invisible a los ojos del espectador?

Alojamiento

Los animales de circo son itinerantes: sin un lugar fijo en el que vivir y al que adaptarse. Se trasladan de una localidad a otra en remolques, algo que les produce un fuerte estrés, y cuando no están viajando viven en jaulas o en cercados electrificados

Así que no disponen de suficiente espacio, ni enriquecimiento ambiental y menos aún naturalización alguna.

Ejemplos de instalaciones de los animales en los circos.

En los circos no se tienen en cuenta la naturaleza básica y las características específicas de cada especie. Hay animales solitarios, otros muy sociales, hay animales nocturnos, animales depredadores… Debería evitarse alojar especies depredadoras junto a especies de las que se alimentarían en la naturaleza: la proximidad física u olfativa puede provocar estrés a ambas. 

Los animales de naturaleza solitaria, como el tigre, no deberían alojarse con otros individuos, y tendrían que estar lo suficientemente separados de los demás (y no por una simple reja). Asimismo, animales tan sociales como los elefantes, que viven en manadas en la naturaleza, y para los que la compañía de otros de su misma especie es tan importante, no deberían mantenerse en aislamiento.

Los entrenamientos y espectáculos

En la pista los animales no realizan sus actividades naturales. No se ve a los leones cazando, ni a los primates saltando de árbol en árbol, ni a los elefantes moviéndose en manada… Los comportamientos que los animales realizan en los circos se encuentran totalmente alejados de lo que harían en su hábitat, y en ocasiones se les muestra de formas muy ridículas (como osos en bicicletas, elefantes haciendo el pino, monos disfrazados…).

¿Cómo es posible que un tigre salte y pase a través de un aro en llamas cuando en la naturaleza huiría por miedo al fuego? ¿Cómo un oso se deja disfrazar y aprende a tocar la flauta o a ir en bicicleta? Los animales salvajes no realizan acciones contra su naturaleza sin represión. Se requiere mucho tiempo de entrenamiento previo. Aunque actualmente es frecuente que se entrene a los animales mediante el refuerzo “positivo” (el animal se premia con comida cada vez que realiza la acción deseada por el entrenador), técnica que en realidad implica que los animales pasen hambre el resto del tiempo; todavía muchas veces se recurre a la violencia

Tigre a punto de saltar por un aro con fuego.

Espectáculo de un oso disfrazado y en bicicleta.

Por otro lado, muchas de las posturas y acciones que se les obliga a realizar acaban resultando en graves daños físicos ya que requieren de una constante presión o sobreesfuerzo de alguna parte de su cuerpo. Un claro ejemplo serían los problemas que derivan de obligar a los elefantes a hacer el pino, sentarse, arrodillarse o levantarse sobre las patas traseras. Para un animal de varias toneladas de peso realizar estas acciones resulta en problemas como: desgaste prematuro y desgarro en las articulaciones y tendones, daños en los discos intervertebrales, cojera, desórdenes motores en las articulaciones del codo y de la rodilla y roturas en las uñas.

Elefantes sentados en sillas y mesas, y llebando encima una artista de circo.

Otras consecuencias

Todos los animales necesitan desarrollar la gama de comportamientos específicos de su especie, los sociales, los relativos a la alimentación, los maternales, los sexuales, los antagónicos, los territoriales y los locomotores. La privación de estos comportamientos básicos y naturales les provoca una frustración y un estrés que se refleja a través de comportamientos apáticos, anormales, neuróticos, estereotipados e incluso en algunos casos pueden llegar a automutilarse.

Los animales de circo presentan graves estereotipias: comportamientos anormales repetitivos, típicos de los animales cautivos que necesitan canalizar su frustración y estrés.

En los felinos, las estereotipias más típicas son las de desplazamiento, entre las que destaca la con­ducta conocida en inglés como “pacing” y que consiste en que el animal se mueve siguiendo siempre el mismo reco­rrido, que repite una y otra vez (es común ver a los tigres en los remolques yendo de un lado a otro sin parar ni cambiar de recorrido). En los elefantes, una de las estereotipias más comunes es la de mover la cabeza constantemente de un lado a otro o de arriba abajo, como balanceándola, sin motivo alguno. Los primates presentan frecuentemente acicalamiento excesivo que puede llegar a causarles graves problemas.

Video de un elefante con estereotipias en un circo. Para verlo, pincha quí!

Los osos, además del común “pacing”, suelen mostrar también estereotipias orales: realizan movimientos repetitivos con la lengua o muerden repetida­mente un determinado objeto. Por ejemplo la “pica”, que es un comportamiento repetitivo basado en la ingesta de sustancias no alimenticias como el yeso, pelos o arena y la atracción incontrolable por morder madera o hierro (como los barrotes de las jaulas y los remolques).

Conclusión

Debido a la naturaleza itinerante de los circos, es imposible que éstos reproduzcan mínimamente  los complejos hábitats y grupos sociales de cada especie. Los circos, aún y con las mejores intenciones y esfuerzos, nunca podrán satisfacer las necesidades de los animales que mantienen para atraer al público bajo su carpa.

 

Para más información puedes entrar en la web de la coalición de la que somos parte, Infocircos.

 

NOTA: En España, Cataluña dejará de permitir los circos con animales salvajes en 2017 y en Galicia pronto se aprobará una medida similar. Aquí puedes encontrar el listado de los municipios que se han declarado libres de circos con animales.