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Tras las vacaciones, ¡ojo a la ansiedad por separación!

Consejos agosto, 29 de 2016

Tras las vacaciones, ¡ojo a la ansiedad por separación!
Los animales pueden sufrir también el fin de las vacaciones. Volver a la normalidad significa pasar muchas horas solo. ¿Quieres saber cómo combatir la ansiedad por separación?

Septiembre. Colegio. Trabajo. Horas de soledad. Tras la época estival, en la que tu animal ha pasado la mayor parte del tiempo contigo, llega el momento de quedarse solo en casa otra vez. Los hay que varias horas. Algunos animales sufren en este periodo de adaptación depresiones o el llamado síndrome de ansiedad por separación. Sólo necesitas estar atento y actuar si muestra algún síntoma. Aquí te lo contamos.

¿Tu animal no tiene ganas de hacer nada, está tumbado todo el día, no quiere comer ni jugar, se esconde o huye? Tu perro está más bien deprimido.  Si en cambio se pasa el día ladrando, gimiendo o lloriqueando, araña las puertas, paredes o muebles, o hace sus necesidades dentro de casa, lo más probable es que padezca el llamado síndrome de ansiedad por separación.

Aquí te damos algunos consejos para que la transición sea lo más tranquila posible:

  1.  La rutina: el verano favorece que los horarios se flexibilicen y las rutinas de tu animal pueden haberse descontrolado. Es importante, volver a establecerlas poco a poco. A los perros les tranquilizan las rutinas.
     
  2. Si es posible, que vaya quedándose sólo de forma gradual. Aunque te cueste un esfuerzo, los primeros días vé a casa al mediodía, mímalo y sácalo a dar un paseo corto y relajante.
     
  3. Explicita la misma rutina que haces antes de salir de casa (coger las llaves, abrir la puerta, ponerte la chaqueta, etc...) durante algunas veces SIN salir de casa, para que no relacione tus gestos con el hecho de irte.
     
  4. Cuando te vayas, puedes dejarle algún juguete para que se entretenga, tipo Kong (como en la imágen). Los primeros días puedes dejarle una radio o la tele a volumen moderado.
     
  5. Cuando llegues a casa, dedícale un rato a jugar, y darle mimos. Pero no lo hagas en el momento de llegar; espera que esté calmado.
     
  6. Los paseos mejor que tiendan a ser relajados, sobre todo el de la mañana. Por la noche, lo aconsejable es primero el parque y después un ratito a pasear para que llegue a casa relajado. Por la mañana, mejor que sea un paseo con pocos estímulos para que no le cueste volver a un estado de relajación cuando se quede solo.
     
  7. Sé paciente.Si rompe cosas o ladra, no le riñas. No le sirve para aprender y sí para empeorar tu relación con él.Si ves síntomas de depresión, consulta a un veterinario. Hay muchos remedios de medicina natural que le pueden ayudar. También será muy útil consultar a un educador canino.