Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Si continúas navegando, estás aceptando nuestra política de cookies. Pero puedes cambiar la configuración en cualquier momento. Más información

Aceptar

Únete a FAADA

Familia multiespecie - Sinhogarismo

Animales implicados

Perros, Gatos

Alcance de la problemática

Internacional

Ámbito de actuación de FAADA

Internacional

Descripción

En España, la realidad del sinhogarismo es diversa y compleja, y también lo son las personas que se ven afectadas por ella. En Barcelona, según el recuento realizado por la Fundación Arrels en diciembre de 2025, casi 5.000 personas se encontraban en situación de sinhogarismo y se contabilizó que 1.982 dormían en la calle. Esta cifra supone un incremento del 43,2 % respecto al último recuento, llevado a cabo en 2023.

Algunas de estas personas conviven con animales con quienes han construido fuertes vínculos de afecto, cuidado y apoyo mutuo. Para ellas, su animal no es una pertenencia ni un elemento secundario en sus vidas: es parte de su familia y, en muchos casos, uno de sus principales vínculos afectivos y de apoyo. Sin embargo, muchos de los recursos destinados a atender situaciones de sinhogarismo todavía no contemplan esta realidad. La falta de alojamientos y servicios, tanto públicos como privados, que permitan permanecer junto a los animales genera una barrera añadida y puede dificultar el acceso a derechos y recursos básicos.

Encontrar alojamiento, afrontar una hospitalización o buscar empleo puede resultar todavía más complicado cuando los servicios disponibles no están preparados para atender a toda la unidad familiar. Algunas personas rechazan plazas en recursos residenciales porque no pueden entrar con su animal o posponen determinadas decisiones por miedo a separarse de él. De esta manera, una situación de vulnerabilidad puede agravarse simplemente porque no existe una alternativa que permita mantener unida a la familia.

En 2025 casi 5.000 personas se encontraban en situación de sinhogarismo en Barcelona y se contabilizó que 1.982 dormían en la calle.

Separar a una persona del animal con quien convive como condición para acceder a un recurso puede afectar profundamente al bienestar de ambos y romper una red de apoyo especialmente importante en momentos de dificultad. Por eso, la atención a las personas en situación de sinhogarismo que conviven con animales debe contemplar las necesidades de toda la unidad familiar. Cuando los recursos incorporan el vínculo entre personas y animales a la intervención social, es posible encontrar soluciones que permitan mantener a las familias unidas. No se trata únicamente de aceptar animales en determinados espacios, sino de comprender qué representa ese vínculo e incorporarlo a la intervención profesional. Reconocer esta realidad permite desarrollar respuestas más eficaces, inclusivas e integrales. También evita que haya personas que queden fuera de los recursos precisamente porque estos no están adaptados a su realidad familiar.

Las políticas frente al sinhogarismo no pueden dejar atrás a las personas que conviven con animales. Garantizar sus derechos implica también proteger los vínculos que las sostienen y avanzar hacia recursos sociales y residenciales capaces de acoger a toda la familia. Solo una intervención que tenga en cuenta conjuntamente las necesidades de las personas y de los animales podrá ofrecer respuestas verdaderamente inclusivas frente al sinhogarismo.

Más información: Mejores Amigos

 

Actuación FAADA

  • Llevamos a cabo el proyecto Mejores Amigos, un programa multidisciplinar para proteger el vínculo entre personas y animales en situación de vulnerabilidad.
  • Impulsamos el proyecto MiCasaEsTuCasa, destinado a visibilizar las barreras que encuentran las familias multiespecie en el acceso a la vivienda y a promover un modelo residencial más inclusivo.

¿Qué puedes hacer tú?

Causas relacionadas