Delfinarios - Origen de los animales

Animales implicados

Delfines, Orcas, Belugas

Alcance de la problemática

Internacional

Ámbito de actuación de FAADA

España

Descripción

Los delfinarios son piscinas: una abierta al público y una piscina médica o de separación de los animales. En algunos casos también cuentan con una zona de piscina no expuesta a la visión del público, donde pueden apartar a los animales que estén enfermos, a recién nacidos o a los que no participen en el espectáculo por cualquier otra razón. 

Los animales pueden llegar al centro por tres vías diferentes: directamente de la naturaleza, trasladados desde otro centro o bien naciendo en el mismo centro.

Todavía a día de hoy se siguen capturando delfines, orcas y belugas para abastecer de estas especies a los centros que lo reclaman, bien porque no tienen ninguno previamente o bien porque no realizan un programa de reproducción propio o no tienen éxito con el mismo. Un ejemplo claro es el de los delfines de la isla japonesa de Taiji. Allí se matan miles de delfines para consumo humano, aunque la calidad de la misma y la tradicionalidad de la matanza sea todavía un tema de gran controversia; y también se aprovecha para capturar animales, previamente solicitados por los centros. 

En España, por legislación europea (Reglamento 338/97 relativo a la protección de especies de la fauna y flora silvestres mediante el control de su comercio (CITES)), no se puede capturar cetáceos con fines comerciales. Sin embargo, en ocasiones se utilizan algunas estrategias para saltarse esta norma: por ejemplo, la orca Morgan, de Loro Parque, se trató como un falso rescate porque se la encontraron sola y unos pocos científicos determinaron que era inviable devolverla al mar. Actualmente, vive en las mismas condiciones y participa en las actuaciones con el resto de orcas de este centro con fines comerciales. Las dos belugas del Oceanográfico, Kairo y Yulka, se capturaron en Rusia y, tras una corta y conveniente estancia en Argentina, pudieron llegar a Valencia. 

Igual que cuando son capturados, un delfín que se traslada de un centro a otro, es separado bruscamente de su familia, con la que, en la naturaleza, podría pasar la vida entera. Durante el transporte, deben aguantar muchas horas en unos remolques del tamaño justo para sostenerlos y con la cantidad de agua suficiente para que no mueran. Aun así, en ocasiones, los animales no soportan esas condiciones y mueren antes de llegar a su destino. La adaptación al nuevo centro tampoco es fácil: deben aclimatarse a un espacio nuevo, a nuevos entrenadores y sus técnicas de entrenamiento distintas; y deben integrarse en un grupo de animales que no han escogido ellos. Esto produce gran estrés a los animales, especialmente la adaptación al nuevo grupo, ya que ocasiona graves consecuencias como fuertes peleas y/o la marginación total.

Los animales que nacen en cautividad, pasan algún tiempo con su madre y, si tienen suerte, quizás permanecen con ella el resto de sus vidas. Sin embargo, la madre de un cetáceo en cautividad, no es lo mismo que una madre en la naturaleza. Estas madres sufren también consecuencias de la cautividad por lo que no han aprendido lo que es la maternidad ni cómo deben cuidar de sus crías. Como consecuencia, muchas crías deben ser alimentadas por los entrenadores a base de biberones, ya que las madres incluso les rechazan. La reproducción en los delfinarios está controlada por las personas, ya sea porque se realiza inseminación artificial o bien porque se utiliza control hormonal de las hembras de manera que se les regula el ciclo para poder tener a las crías en la época que más interesa al delfinario. También se decide con quién debe aparearse, manteniendo en piscinas separadas del resto del grupo al macho y a la hembra elegidos para que sean ellos y no otros quienes tengan a la cría. 

Y es normal que cada vez haya más control en la reproducción en cautividad: la endogamia es un problema muy común que acarrean estos centros. Madres que se cruzan con hijos, hijas con tíos y hermanos, etc., derivan en una pérdida de la riqueza genética que se daría de forma natural y además arrastra defectos genéticos a la progenie. 

Así que los delfinarios deben elegir entre capturar animales de la naturaleza, mantener un grupo endogámico o bien participar en programas de intercambio de individuos, en el que sus animales pasan de un centro a otro acorde a las directrices del programa. En cualquier caso, el objetivo de adquirir delfines es siempre el mismo: el lucro. Si los delfines no supusieran ingresos económicos para los propietarios del centro, jamás se les ocurriría tenerlos. Ni la conservación, la investigación o los rescates están presentes en esta actividad que es un simple negocio.

Actuación FAADA

  • A través de la coalición SOSdelfines, trabajamos para concienciar a las personas de los problemas que padecen los cetáceos en cautividad, pretendiendo que en un futuro no muy lejano, nadie visite estos lugares. Por ejemplo a través de redes sociales, vídeos y sesiones informativas. 
  • A nivel administrativo, llevamos la información a los distintos municipios y gobiernos aconsejándoles mejoras y modificaciones legales contra este tipo de prácticas.
  • A través de la Dolphinaria-Free Europe, trabajamos con entidades de otros países para que estas cuestiones sean tema de debate en el Parlamento Europeo.
  • A nivel internacional, trabajamos con expertos en cetáceos y otros científicos con el objetivo de definir y crear soluciones, como por ejemplo, proponer santuarios donde los delfines actualmente explotados pudieran acabar sus días de forma digna.

¿Qué puedes hacer tú?

  • Elegir no acudir a centros que mantengan cetáceos en cautividad.
  • Convencer a tu familia, a tu escuela o centro de trabajo de que no visiten estos lugares.
  • Escribir al alcalde o al gobierno regional sobre tu disconformidad en cuanto a que haya un delfinario en su territorio.
  • Repartir folletos informativos a colectivos de tu municipio, por áreas cercanas a un delfinario o en zonas de alta afluencia turística.
  • Participar en eventos relacionados con la temática, como el Empty The Tanks, evento internacional que se celebra de forma anual para mostrar el rechazo colectivo a este tipo de centros.
  • Compartir la información en redes sociales y firmar las peticiones activas en contra de estos centros o alguna de sus prácticas.

 

Otras fuentes:

SOSdelfines
Dolphinaria-Free Europe
Informe ENDCAP sobre delfinarios en Europa
Empty The Tanks
AdeuDelfinari

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