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Delfinarios - Problemas de la vida en cautividad

Animales implicados

Delfines, Orcas, Belugas

Alcance de la problemática

Internacional

Ámbito de actuación de FAADA

Internacional

Descripción

El espacio: Ni en la piscina más grande del mundo los cetáceos pueden nadar las mismas distancias que en la naturaleza. No sólo debido a las dimensiones de su superficie, sino también a su profundidad. Se estima que los delfines pueden sumergirse hasta 90 metros bajo el agua para alimentarse de determinados peces. En España, el punto de la piscina del delfinario más profundo mide 10 metros. En el resto de casos, los cetáceos deben conformarse con piscinas de entre 3 y 6 metros. Tampoco la forma de estas piscinas suele ser muy adecuada para animales que pueden alcanzar velocidades de 50 km/h en línea recta. Esta está pensada para que el público pueda observar a los animales desde distintos ángulos y es ovalada, algo que provoca que los cetáceos acaben nadando en círculos por la misma.

Grupos artificiales: Los delfines en cautividad deben vivir en grupos reducidos y decididos por las personas. Existen casos de cetáceos a los que se mantienen en completa soledad, como por ejemplo a la orca Lolita, en el Miami Seaquarium, o a la orca Kshamenk en Mundo Marino, Argentina. Algunos individuos no tienen afinidad con los otros y se generan conflictos que no pueden solucionarse ya que los animales no tienen ningún lugar adónde huir o esconderse. No todos los individuos provienen del mismo lugar, ni han llegado de igual forma a la vida en un delfinario, cosa que dificulta aún más el entendimiento entre ellos.

Alimentación artificial: Los delfinarios no pueden proporcionar la gran variedad de alimentos del que los cetáceos disponen en su hábitat natural. La dieta de estos animales se reduce a unas pocas especies de peces que además están congelados. Dicho formato implica un reto nutricional adicional para los animales, que generalmente deben ser hidratados y suplementados con vitaminas para evitar que enfermen.

En la naturaleza, los cetáceos pueden sumergirse hasta 90 metros bajo el agua. En España, el delfinario más profundo mide 10 metros.

Dependencia absoluta: En los delfinarios, los cetáceos dependen de las personas para todo. Necesitan atención médica para poder sobrevivir a los múltiples problemas que origina la cautividad, necesitan que se les proporcione comida a diario porque no hay alimento en sus piscinas. Deben obedecer a las personas si quieren recibir ambas cosas. Es decir, el sometimiento a la voluntad de sus entrenadores es lo único que les mantiene con vida.

Estereotipias: Las estereotipias son comportamientos repetitivos sin ninguna función fisiológica que presentan los animales como respuesta ante una situación permanente de estrés o ansiedad. En el caso de los cetáceos, se les puede observar nadando trazando siempre el mismo recorrido exacto, realizando un salto en el mismo punto, mordiendo los salientes o los barrotes de la piscina o regurgitando la comida una y otra vez. Además de ser un signo claro de que el animal no goza de buena salud mental, estos comportamientos pueden ocasionarles daños físicos añadidos como problemas dentales o digestivos.

Agresividad: Al contrario de los animales en la naturaleza, se han dado numerosos casos de ataques de cetáceos cautivos a personas. En todo el mundo, se han registrado más de 70 casos de ataques de orcas a sus entrenadores, 4 de los cuales resultaron mortales.  Los fallecimientos más recientes tuvieron lugar en 2010 en Estados Unidos y en 2009 en Loro Parque, Tenerife. Así mismo, se han dado también numerosos casos de delfines que han atacado a visitantes, a entrenadores e incluso a buzos de mantenimiento de los tanques.

 

Actuación FAADA

A nivel europeo

Desde la coalición SOSdelfines, iniciativa liderada por FAADA que cuenta con el apoyo de las entidades ANDA, Animanaturalis, Born Free Foundation, Ocean Care, One Voice, Mare Vivo y LAV y que aboga para el fin de la cautividad de los cetáceos.

  • Trabajamos para concienciar a la sociedad, a través de difusión de material informativo y charlas en escuelas, de los problemas que padecen los cetáceos en cautividad, con el objetivo de que en un futuro no muy lejano, nadie visite estos lugares.
  • En España a nivel administrativo, llevamos la información a los distintos municipios y gobiernos aconsejándoles mejoras y modificaciones legales contra este tipo de prácticas.

A través de la Dolphinaria-Free Europe, coalición formada por distintas entidades, profesionales y expertos europeos en mamíferos marinos y que trabaja para el fin de su cautividad.

  • Trabajamos con entidades de otros países para que estas cuestiones sean tema de debate en el Parlamento Europeo.

A nivel internacional

Trabajamos con expertos en cetáceos y otros científicos con el objetivo de definir y crear soluciones como por ejemplo: la creación de santuarios marinos donde los delfines actualmente explotados puedan acabar sus días de forma digna.

 

¿Qué puedes hacer tú?

  • Elige no acudir a centros que mantengan cetáceos en cautividad.
  • Explica a tu familia, en tu escuela o centro de trabajo porque no se deberían visitar los delfinarios.
  • Escribe al alcalde o al gobierno regional sobre tu disconformidad en cuanto a que haya un delfinario en su territorio.
  • Reparte folletos informativos a colectivos de tu municipio, en áreas cercanas a un delfinario o en zonas de alta afluencia turística. Pide nuestro material escribiendo a formacion@sosdelfines.org.
  • Participa en eventos como el Empty The Tanks, manifestación internacional que se celebra de forma anual para mostrar el rechazo colectivo a la cautividad de los cetáceos.
  • Comparte la información en redes sociales y firma las peticiones activas en contra de estos centros o de sus prácticas.

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