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Turismo - Caza deportiva y enlatada

Animales implicados

Aves, Reptiles, Felinos, Primates, Anfibios, Cetáceos, Équidos, Elefantes, Osos, Lobos, Jirafas, Focas, Leones marinos, Dromedarios, Camellos

Alcance de la problemática

Internacional

Ámbito de actuación de FAADA

España

Descripción

El turismo de caza se define como una actividad turística en que la persona implicada viaja tanto a nivel doméstico como internacional con el propósito de cazar. Según la industria, el turismo de caza y la caza deportiva en general, contribuyen positivamente a la conservación de las especies y de su hábitat y representan una importante fuente de ingresos para las poblaciones locales.

Aunque el turismo de caza –en particular el de caza mayor– es un negocio lucrativo, el eco-turismo (que se basa principalmente en el avistamiento de animales) genera ingresos 15 veces mayores. Las razones son evidentes y están detalladas en el estudio “The 200 Million $ Question”, encargado a Economists at Large por IFAW, Born Free y The American Society of the United States: a pesar de que los cazadores paguen grandes cantidades de dinero, los turistas son más numerosos. Los cazadores además, pagan para disparar a un animal que es abatido y por lo tanto pierde su valor económico, mientras que los turistas pueden “disparar” con sus cámaras a un mismo animal centenares de veces, y este seguirá conservando intacto ese mismo “valor”. En la mayoría de los lugares, la temporada de caza deportiva y enlatada tiene una duración limitada, mientras que el eco-turismo o los avistamientos se pueden realizar a lo largo de todo el año y crean más puestos de trabajo.

El resultado es que los ingresos del turismo de caza representan tan sólo el 1,8% de los del turismo en general en los nueve principales países donde esta actividad está permitida. Y se calcula que, debido a la corrupción que existe en los países en vía de desarrollo, tan sólo un 3% de estos ingresos llegan realmente a las poblaciones de las localidades donde se llevan a cabo las cacerías.

El turismo de caza además está poniendo en peligro el eco-turismo –la más importante forma de sustento de la población local– y cuyos representantes se quejan de que los cazadores asustan a los animales provocando que se escondan. También asustan a los turistas, que pueden ser testigos accidentales del abatimiento de un animal.

En Sudáfrica unas 160 granjas crían leones para la caza enlatada e incrementan el número de estos animales en cautividad a unos 5.000, cuando en libertad tan sólo existen unos 2.000.

Lo que buscan los cazadores son trofeos “especiales” y para conseguirlos, muchos están dispuestos a sobornar y pagar un “extra” para disparar a especies en peligro, a animales de sexo y edad no permitidas o para cazar con métodos ilegales.

Científicos de todo el mundo advierten que las consecuencias para las especies pueden ser gravísimas e indican que por cada león adulto que muere abatido, hasta 12 crías fallecen. Esto sucede porque otro macho dominante ocupará su lugar, matando a sus descendientes. Este fenómeno ha sido ampliamente documentado en leones, osos y leopardos y genera graves implicaciones genéticas. Los cazadores apuntan a los ejemplares más llamativos, con las melenas más largas y los cuernos más grandes –y que generalmente son los que defienden a los demás miembros del grupo– provocando que en las nuevas generaciones estas características vayan desapareciendo o sean cada vez menos pronunciadas. Si los animales más fuertes desaparecen, sólo se reproducirán los más débiles y cuyas características genéticas no se mantendrían de manera natural. Para poner unos ejemplos prácticos, la caza de elefantes está llevando a que cada vez más elefantes africanos nazcan sin colmillos y a que en Canadá, las dimensiones de los cuernos del muflón se hayan reducido de un 25% en los últimos 40 años.

Esta actividad está destrozando las dinámicas naturales de enteras poblaciones de animales y ha contribuido a la extinción de especies en todo el mundo, como el tigre de Tasmania y el alce gigante.

A los animales, a menudo se les deja morir desangrados porque los cazadores no quieren estropear su trofeo dando al animal una muerte más rápida. Y ellos no son las únicas víctimas, ya que familias y manadas enteras acaban afectadas. Para animales como los lobos, que estrechan vínculos de por vida y viven en grupos pequeños y muy unidos, la pérdida de un miembro de la familia puede tener graves repercusiones. El estrés que estos animales padecen puede comprometer sus hábitos alimentarios y hacer complicado que puedan almacenar las reservas de grasa y energía que necesitan para el invierno. El estrés y el miedo pueden también provocar que los animales se acerquen demasiado a las carreteras, abandonen sus crías o se debiliten tanto que acaben enfermos o mueran.

La caza enlatada (traducción del más conocido término inglés Canned Hunting) es un fenómeno turístico que en los últimos años ha ganado popularidad en Sudáfrica y que está poniendo en serio peligro la conservación de especies como el león (la presa más solicitada) y otros animales salvajes.

El término “caza enlatada” hace referencia a los espacios reducidos donde la batida tiene lugar y donde el cazador tiene nulas probabilidades de fallar el objetivo. El reclamo más popular de esta actividad es: “No kill, no pay” (“si no matas, no pagas”).

Los animales utilizados en estas batidas han sido en la gran mayoría criados en cautividad en granjas que proporcionan animales a esta industria: los cachorros son alejados de sus madres a las pocas horas de nacer y alimentados con biberón para acostumbrarlos a la presencia humana. Exhibiendo a los animales desde que son pequeños, ganan mucho dinero mientras resultan atractivos para los turistas.

A la llegada del cazador, los animales están a menudo bajo los efectos de los tranquilizantes o se encuentran en el mismo lugar donde en los anteriores días se le había acostumbrado a comer.

Estos cazadores son atraídos por la garantía de éxito y por los precios relativamente baratos: si cazar un león salvaje en Tanzania puede costar casi 60.000 €, hacerlo con esta modalidad vale entre 6.000 y 45.000 €. Todo esto ha hecho que en los últimos años el número de trofeos de león exportados del país pasara de 1.830 entre 2001 y 2006 a 4.062 entre 2006 y 2011, marcando así un incremento del 122% (datos de la investigación realizada en 2013 por Patrick Barkham en “The Guardian”).

A día de hoy en Sudáfrica existen unas 160 granjas que crían leones para esta industria y que hacen subir el número de estos animales en cautividad a unos 5.000 individuos. Más del doble de los que viven en libertad y que actualmente son tan sólo unos 2.000.

En 2016 EEUU ha prohibido la importación de trofeos de león al territorio estadounidense en un intento de frenar la desaparición de estos animales ya catalogados como especie amenazada y en peligro de extinción.

 

Actuación FAADA

A nivel estatal

  • A través de nuestro proyecto Turismo Responsable con los Animales, en FAADA concienciamos sobre las problemáticas relacionadas con el uso de animales en actividades turísticas.
  • Damos charlas en universidades especializadas.
  • Ayudamos económicamente a santuarios internacionales de animales rescatados de la industria turística.
  • Ofrecemos asesoramiento especializado a empresas del sector y a viajeros particulares.

En 2016 la iniciativa de FAADA contaba con el apoyo de 80 agencias y 200 bloggers de viajes. Si eres agencia de viajes o blogger del sector del turismo, te animamos a que te pongas en contacto con nosotros para sumarte a esta iniciativa.

 

¿Qué puedes hacer tú?

  • Infórmate de lo que implica el uso de animales salvajes en atracciones turísticas y no participes en ellas.
  • Ayúdanos a difundir nuestro proyecto y a sensibilizar a más viajeros. A la hora de reservar un viaje, hazlo con una de las agencias que han firmado el compromiso de FAADA para empresas responsables.
  • Si quieres ayudar a los animales y te preocupa la conservación de las especies, visita un santuario. Es mejor no pagar para ver animales en centros que los mantienen en cautividad con fines de lucro o llevando a cabo actividades antinaturales.
  • Si eres un profesional del sector, pídenos asesoramiento sobre las alternativas éticas que existen y firma nuestro compromiso.

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