Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Si continúas navegando, estás aceptando nuestra política de cookies. Pero puedes cambiar la configuración en cualquier momento. Más información

Aceptar

Hazte socio/a

Una investigación desvela los horrores de las granjas de sangre en Islandia

Actualidad Barcelona, noviembre 24, 2021

Una investigación desvela los horrores de las granjas de sangre en Islandia
La sangre de las yeguas preñadas se recoge para obtener la hormona eCG: los animales son víctimas de todo tipo de abusos y los potros suelen acabar en el matadero.

Una nueva investigación de la entidad Animal Welfare Foundation (AWF), miembro de Eurogroup for Animals sobre las granjas de industria de extracción de sangre en Islandia, ha sacado a la luz la terrible realidad de un negocio en el que están implicados unos 100 establecimientos y 5.000 caballos. Los investigadores de la ONG descubrieron de hecho gravísimas violaciones y abusos, en contra de todas las declaraciones realizadas por las empresas farmacéuticas, los criadores y la autoridad veterinaria implicada. 

Hoy en día, alrededor de 90.000 caballos viven en Islandia, donde son utilizados para la cría industrial, el turismo, el deporte y la producción de carne. Pero estos animales también son explotados por otra industria menos conocida: la sangre de las yeguas preñadas se recoge para obtener eCG (gonadotropina coriónica equina), también conocida como PMSG (gonadotropina sérica de yegua preñada), que se utiliza en la cría de animales para inducir el crecimiento folicular, la ovulación y el celo.

Para ello, se extraen cinco litros de sangre de cada yegua cada semana, durante un máximo de diez semanas. Para poder extraer eCG de la sangre, las yeguas deben estar preñadas. Los potros son por tanto un subproducto y suelen acabar en el matadero. Los precios de los potros están ahora por los suelos y la explotación de la sangre de las yeguas se ha vuelto mucho más lucrativa, estimulando aún más el crecimiento del sector. 

Arnthor Gudlaugsson, director general de Isteka ehf, la empresa farmacéutica islandesa que trabaja con las granjas que investigó la Animal Welfare Foundation, confirmó que la producción se ha triplicado desde 2009. Esto se traduce en unos ingresos de unos 10 millones de euros al año. 

La extracción de sangre viola las leyes de protección animal vigentes en Islandia y en la UE. La mayoría de las yeguas son semisalvajes, apenas tienen contacto con los humanos. Las grabaciones realizadas durante la extracción de sangre muestran a los trabajadores golpeando con fuerza a los caballos y utilizando perros para moverlos.

"Dado que sólo los veterinarios están autorizados a realizar las extracciones de sangre, según la legislación islandesa tendrían que intervenir inmediatamente en caso de que se produzcan violaciones del bienestar animal y denunciarlas a la autoridad veterinaria. Sin embargo, esto no ocurre ya que éstos también ganan mucho dinero con el negocio de la sangre", ha explicado Sabrina Gurtner de Animal Welfare Foundation (AWF).

La profesora Stephanie Krämer, del Departamento de Medicina Veterinaria de la Universidad Justus Liebig de Giessen (Alemania), describió el procedimiento de extracción de sangre como un trauma repetido para las yeguas.

Tras las numerosas investigaciones llevadas a cabo en granjas de sangre en América Latina, el caso de Islandia demuestra aún más la necesidad de que la UE tome medidas. Por eso desde todas las entidades miembros de Eurogroup for Animals pedimos a la Comisión Europea que prohíba la importación y la producción nacional de eCG.

Fuente: Eurogroup for Animals
Foto: Animal Welfare Foundation (AWF)

 

¿Quieres apoyar nuestro trabajo?HAZTE SOCIO

Colabora por tan sólo 1€ al mes:HAZTE TEAMER

Recibe nuestro newsletter:SUSCRÍBETE AQUÍ

Noticias relacionadas